Cómo hablar con alguien que padezca un desorden alimenticio

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Un desorden alimenticio es un término colectivo usado para describir varias condiciones que involucran ya sea una alimentación compulsiva o pasar hambre. Ambos, comer de más y no comer, pueden tener consecuencias peligrosas, incluyendo: hipertensión (presión sanguínea alta), diabetes, enfermedad cardiovascular y nutrición. La anorexia nerviosa y bulimia nerviosa son los tipos más comunes de desórdenes alimenticios, afectando principalmente a mujeres caucásicas jóvenes. Éstos desórdenes son muy peligrosos y en algunos casos pueden llevar a consecuencias fatales. Aquí hay algunos consejos para confrontar a alguien que sospechas que sufre de un desorden alimenticio.

Cómo hablar con alguien que padece un desorden alimenticio

Antes de confrontar a la persona, es aconsejable tener algo de conocimiento y entender los desórdenes alimenticios. Comienza investigando información sobre varios desórdenes alimenticios. Familiarízate con los síntomas y cuestiónate si tu amigo muestra alguno de los signos. Si la respuesta es si, el o ella pueden sufrir de un desorden alimenticio y necesitar ayuda. También se aconseja investigar sobre cómo y cuándo buscar ayuda y tratamiento.

Cuando hagas frente a tu amigo, habla con el o ella en privado. Así, estará más dispuesto a abrirse contigo en un entorno íntimo. No uses un enfoque acusatorio. Habla en un tono tranquilo y cariñoso. Esto hará que se sienta más cómodo y será menos probable que se comporte a la defensiva.

Expresa tu preocupación por su salud. Explícale porqué sospechas que puede tener un desorden alimenticio. Intenta no usar palabras que describan la apariencia física de la persona Quienes sufren de trastornos alimenticios tienen imágenes distorsionadas de sus cuerpos. Puedes considerar que decirles que son "delgados" o "enfermos" es algo positivo, pero en realidad no lo es.

Escucha lo que tu amigo tiene que decir. Es posible que te equivoques y que haya una explicación lógica para las acciones y conductas de tu amigo. Dale una oportunidad de explicarte sus razones. No seas crítico o tu amigo no se sentirá cómodo platicando contigo.

Si después de escuchar la explicación de tu amigo sigues convencido de que padece un desorden alimenticio, sugiérele que busque ayuda. No te sorprendas si la persona se vuelve errático y a la defensiva. La negación es común y es probable que tu amigo no piense que hay un problema y se rehúse a recibir ayuda. Reafirma tu preocupación por su bienestar. Ofrécele ir con el a una clínica o centro de tratamiento. Asegúrate de que sepa que estás ahí para el y disponible para ayudarle.

Una de las principales causas de algunos desórdenes alimenticios, incluyendo anorexia y bulimia, es un sentimiento de no tener control sobre la vida propia. Dile a tu amigo que considere la búsqueda de ayuda. Déjale sentir que la decisión es totalmente suya. Puede haber más cooperación si sienten que están en control de la situación. Dale varios días para pensar al respecto y con optimismo tomarán la decisión correcta y buscarán ayuda.

Si después de un par de días tu amigo aún no quiere ayuda, quizás tengas que buscar ayuda por él. Puedes sentirte preocupado y en conflicto de que la persona te odiará, pero recuerda que estás haciéndolo por su propio bien. Habla con un profesor, consejero o cualquier persona que sientas que pueda ayudar. Esperemos que puedas lograr que tu amigo obtenga el tratamiento que necesita.