Cómo evitar que los pies suden en los zapatos

Escrito por Lynne Sheldon
Utiliza talco para evitar la acumulación de transpiración en los zapatos.
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El cuerpo suda para refrescarse, pero cuando la sudoración es excesiva, puede volverse desagradable, incómoda y puede resultar en un mal olor. La sudoración es común en las plantas de los pies, especialmente si pasas todo el día con los zapatos puestos y no permites que tu piel respire. Puedes incluso tener una condición conocida como hiperhidrosis, o sudoración excesiva, que puede manifestarse en todo el cuerpo o en un lugar localizado, como tus pies. Cambios en tu estilo de vida y productos antitranspirantes pueden ayudar a controlar la transpiración. Sin embargo, si estos métodos no te ayudan, consulta a un médico para conocer soluciones alternativas.

Lávate los pies en la mañana con agua tibia y un limpiador suave, que te ayudará a controlar la cantidad de bacterias causantes del mal olor que proliferan en la piel. Moja tus pies y limpia la parte de arriba, las plantas y entre los dedos, con una toallita impregnada con limpiador. Enjuaga los pies y sécalos a fondo, ya que los microorganismos pueden crecer en lugares húmedos, como los que existen entre los dedos.

Utiliza un talco de venta libre para los pies para ayudar a controlar el sudor y el mal olor. Utiliza talco común o algún producto diseñado específicamente para reducir la humedad y aliviar el mal olor en los pies. Agita una cantidad moderada de polvo sobre la plantas de los pies y entre los dedos y espárcelo suavemente, aplicando más si es necesario.

Utiliza calcetines y zapatos hechos de géneros naturales como el algodón o el cuero, lo que permitirá que el aire llegue a tus pies durante el día y te ayudará a evitar la sudoración. Si es necesario, cámbiate los calcetines a mitad del día y vuelve a aplicar el talco. Evita usar los mismos zapatos dos días seguidos, ya que pueden no llegar secarse durante la noche.

Coloca plantillas en los zapatos diseñadas para absorber el sudor y evita así que se acumule en tus pies. Reemplázalas tan a menudo como sea necesario, o cuando notes que su capacidad de absorción esté disminuyendo.

Reduce la cantidad de bebidas con cafeína que consumes, ya que pueden provocar que el cuerpo produzca más sudor. En su lugar, elige el agua, que te hidratará y ayudará a tu cuerpo a regular su temperatura interna. Esto disminuirá las posibilidades de que se produzca la sudoración excesiva.

Lávate los pies de nuevo al final del día para deshacerte de la acumulación de sudor y olor. Utiliza el mismo limpiador suave que en el paso 1 y sécate los pies completamente. Duerme descalzo si puedes, para permitir que tus dedos y plantas de los pies se aireen durante la noche.