Cómo evitar que la leche en polvo reconstituida forme grumos

Escrito por Nicola Gordon-Thaxter
La leche en polvo se puede convertir fácilmente en forma líquida.
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La leche en polvo es una alternativa práctica a la leche líquida; no necesita que la refrigeres, por lo que tiene una vida útil más larga que la leche común. La leche en polvo es leche evaporada hasta que se seca. Sin embargo, si la expones a demasiada humedad, formará grumos. Para evitarlo, deberás almacenarla en un recipiente seco para mantenerla alejada del aire húmedo. Luego se disolverá adecuadamente cuando la licúes y producirá una leche cremosa sin grumos.

Compra un recipiente con una tapa confiable alrededor del cuello y lávalo.

Seca bien el recipiente. Levanta el sello de plástico y seca por completo alrededor del sello. Llena el recipiente con leche en polvo.

Machaca los grumos pequeños con un tenedor.
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Revuelve ligeramente la leche en polvo con un tenedor. Siente para ver si hay grumos que se formaron cuando la leche en polvo estaba almacenada y presiónalos con el tenedor.

Sella firmemente el recipiente. Ponlo al revés para ver si se escapa la leche en polvo. Si esto sucede, verifica que hayas sellado adecuadamente el recipiente y que el sello esté intacto.

Coloca el recipiente en un lugar fresco y seco.

Consejo

Almacena la leche en polvo a 59 °F (15 °C). Si encuentras grumos grandes en la leche en polvo, ponla en la licuadora para disolverlos.