Cómo estirar el músculo sartorio

Escrito por Kent Ninomiya

El músculo sartorio tiene la forma de un listón delgado que desciende en espiral de la cadera a tus muslos para después concectarse al interior de tu rodilla. Es usado durante cualquier movimiento de la parte superior de la pierna y la cadera. Es especialmente requerido cuando nos abalanzamos y cuando subimos la rodilla. Para estirar el músculo sartorio se necesita un movimiento muy específico.

Empieza en el piso apoyándote en las rodillas. Tu columna debe estar derecha sosteniendo la cabeza bien erguida.

Levanta una pierna para quedar apoyado sobre una rodilla y un pie. Ambas rodillas deben estar dobladas en ángulo recto. Al hacer esto estarás estirando el músculo sartorio de la pierna que está apoyada con la rodilla en el suelo.

Levanta las manos lo más alto que puedas. Entrelaza los dedos de tus manos y voltéalas al revés. Las palmas de tus manos deben quedar hacia el cielo. Mantén tus manos entrelazadas durante el estiramiento.

Inclina tu cabeza hacia atrás y mira tus manos. Esto te forzará a elevar más tus hombros. Es importante que mantengas tus hombros en alto durante el estiramiento del músculo sartorio.

Desliza el pie que tienes en el piso ligeramente hacia delante. Esto creará un espacio más grande entre tu pie y la rodilla que está en el piso. Unas cuantas pulgadas es suficiente.

Abalánzate hacia el pie que acabas de mover hacia adelante. Esto hará que la otra pierna se extienda y el músculo sartorio se estire. Debes sentir una sensación de tirón en la parte superior e interior de tu muslo. Estás estirando el músculo sartorio. Házlo despacio. Si haces un movimiento rápido y repentino puedes lastimarte.

Mantén el estiramiento y cuenta hasta cinco, luego regresa lentamente a la posición inicial. Repite el estiramiento varias veces y cambia de piernas. Para hacerlo más difícil, mueve el pie que está adelante un poco más lejos de tu rodilla y levanta más las manos hacia el cielo.

Advertencias

El estiramiento del músculo sartorio debe hacerse únicamente si sientes una tensión leve o moderada en tu muslo. Si tienes una sensación de ardor o desgarre no debes realizar el estiramiento. Puede causar mayor daño a tu lesión. Mejor acude al doctor inmediatamente.