Cómo eliminar las verrugas

Escrito por Lauren Thompson

Las verrugas, también llamadas papilomas cutáneos, son poco atractivas y pueden aparecer en lugares del cuerpo donde puede que la piel y la ropa se rocen continuamente y causen irritación. En la mayoría de los casos, las verrugas pueden eliminarse fácilmente en casa, aunque las situadas alrededor del ojo o en los genitales deben ser eliminadas por un médico. Existen tres técnicas sencillas para eliminarlas con poco o ningún dolor ni sangrado.

Date una ducha y limpia la piel alrededor de la verruga, pero no te restriegues al punto de irritarla. Seca la zona.

Corta un trozo de hilo de algodón limpio o hilo dental. Átalo alrededor de la base de la verruga, recortando las puntas para que sea fácil de manejar. Este paso puede pellizcar un poquito, pero no debería ser muy doloroso.

Deja el hilo allí entre un día y una semana hasta que la verruga se desprenda sola.

Después de que la verruga se ha caído, deséchala junto con el hilo. Limpia el sitio de la verruga completamente con alcohol y, si se produce un sangrado, coloca una vendita adhesiva circular sobre la zona.

Báñate y limpia la zona alrededor de la verruga. Seca también el área circundante.

Limpia la piel debajo y alrededor de la verruga con un copito de algodón y alcohol. Deja que el alcohol se evapore completamente de la piel.

Aplica la venda líquida sobre la verruga según las instrucciones del empaque. Coloca una vendita circular sobre la zona, después de que la venda líquida se haya secado, si la ropa va a rozar contra ella y causar irritación.

Exfolia suavemente la verruga cada día en la ducha, teniendo cuidado de evitar irritar la zona. Sécala bien y vuelve a aplicar la venda líquida cada día, hasta que la verruga se desprenda sola, generalmente entre 1 y 2 semanas.

Limpia el cortauñas o las tijeras para uñas con agua caliente y jabón. Desinféctalos con alcohol y déjalos secar al aire sobre una toalla limpia.

Báñate y limpia la zona alrededor de la verruga. Sécala bien y alrededor de ella.

Aplica alcohol sobre la zona usando un copito de algodón. Deja que el alcohol se evapore de la piel.

Con un cortauñas desinfectado, recorta la verruga de la superficie de la piel. Inmediatamente, detén el sangrado colocando una bolita de algodón sobre la zona y aplicando presión.

Una vez haya cesado el sangrado, cubre el área con una vendita circular para prevenir la infección y la irritación.