Cómo detectar a los manipuladores emocionales

Escrito por Krissi Maarx
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La manipulación emocional puede darse en diferentes formas, y las tácticas que causan mayor daño son con frecuencia difíciles de detectar. Mucha gente cree naturalmente en las buenas intenciones del otro y racionalizan los comportamientos extraños o molestos de aquellos que les importan. Si sospechas que alguien puede querer manipularte, confía en ti mismo. La exposición a la manipulación emocional por largos períodos puede causar ansiedad y depresión, por lo que es importante que consideres la necesidad de crear barreras para protegerte a ti mismo en caso de que sea necesario. Una observación aguda y el autoconocimiento serán tu guía.

Observa cuáles son tus sentimientos cuando estás ante la presencia de esa persona y compáralos con los que notas con los demás. Si te sientes intranquilo, a la defensiva, confundido o ansioso cerca de él -con o sin razón- es posible que con frecuencia utilice tácticas de manipulación en tu contra.

Observa el efecto que esta persona tiene sobre otros en una situación de grupo. Algunos manipuladores emocionales con frecuencia se muestran como el centro de atención lamentándose, quejándose o mostrándose como víctimas para provocar culpa o ganar compasión de todos. A la inversa, los abusadores físicos y emocionales suelen ser alegres y amigables cuando están con otras personas, pero actúan severamente a puerta cerrada.

Toma nota de las conversaciones que tienes con él. Algunos manipuladores niegan haber dicho alguna cosa e insisten en que quien ha dicho algo diferente eres tú. Pueden hacer esto con temas importantes o banales, lo que puede causar que dudes de ti mismo. Tomar nota ayuda además a identificar los patrones y las tácticas que usan los manipuladores en las conversaciones.

Observa las respuestas típicas de esta persona a tus ideas, quejas, sugerencias y conversaciones diarias. Los manipuladores pueden criticar o burlarse de tus ideas, decisiones y carácter con frecuencia. Incluso pueden esforzarse en superarte en tus días malos y expresar envidia cuando estás bien.

Señala un problema en tu relación o señala que estuviste molesto por algo que hizo o dijo. Observa si acepta su responsabilidad y se muestra preocupado por tus sentimientos o si te culpa por el problema y sus acciones. Incluso puede acusarte de ser demasiado sensible, egoísta o exigente.

Observa las discrepancias entre lo que dice y sus acciones. Puede parecer agradable cuando conversas, pero expresa disgusto en formas no verbales. Por ejemplo, dice que le encantaría ver una película contigo pero suspira, actúa deprimida o como si prefiriera estar en otro lugar cuando finalmente van.

Reflexiona sobre la cantidad de veces que racionalizaste comportamientos extraños de esa persona y considera si te sientes "loco" cuando pasas tiempo con él. Los manipuladores que "ciegan" a sus víctimas debilitan lentamente el sentido de normalidad y realidad. Algunos pueden esconder o mover algunas de tus pertenencias rutinariamente, pero negarán haberlas visto o tocado.

Escucha atentamente a los amigos mutuos, compañeros de trabajo o familiares cuando hablan de él. Puede que escuches que cuenten historias falsas sobre algo que hayas dicho o hecho, porque los manipuladores usan a veces a los otros para alienar a sus víctimas.

Si llevas un tiempo prolongado de relación con esta persona, compárate con quien eras antes de conocerla. Observa los cambios más importantes que has tenido en tu autoestima, tus metas a largo plazo, tu humor general, tu rutina y las relaciones con amigos y familiares. Las víctimas de los manipuladores pueden perder la confianza en sí mismos, sufrir cambios emocionales, enfocar sus pensamientos y rutinas en el manipulador y olvidarse del resto.