Cómo desechar un termómetro

Escrito por Mary MacIntosh
Los termómetros de mercurio requieren procedimientos de eliminación especiales.
Hemera Technologies/PhotoObjects.net/Getty Images

El termómetro es una herramienta indispensable para medir la temperatura de un ambiente, una olla de caramelo hirviendo o de un niño afiebrado. Dado que los termómetros son un elemento tan común para el uso hogareño, industrial y médico, desechar un termómetro implica un problema. Los termómetros antiguos hechos de vidrio suelen contener mercurio, un metal plateado en estado líquido. El mercurio es una neurotoxina peligrosa que se forma y permanece en el medio ambiente. El contacto directo con el mercurio líquido, así como la exposición al vapor de mercurio, puede dañar a niños y adultos. Desecha los termómetros de mercurio cuidadosamente para evitar una exposición peligrosa y la contaminación ambiental.

Revisa el bulbo de tu termómetro y observa el color. Si es plateado, es probable que tu termómetro contenga mercurio, a menos que en su etiqueta aclare que "no contiene mercurio". Los termómetros con bulbos de color y los electrónicos no contienen mercurio.

Desecha los termómetros libres de mercurio junto con otros residuos y desperdicios del hogar. Usa guantes de goma para manipular vidrios o plásticos rotos.

Busca programas de intercambio locales de termómetros de mercurio. Algunas organizaciones estatales o sin fines de lucro los cambian por otros menos peligrosos que funcionan igualmente bien.

Comunícate con tu agencia recolectora local de residuos peligrosos para preguntar sobre procesos de eliminación específicos para los termómetros de mercurio. Puede ser que te indiquen llevar o enviar el termómetro a un establecimiento de reciclaje de mercurio, o tu localidad puede brindar una recolección gratuita.

Consejo

Los termómetros de mercurio suelen romperse, generando una exposición peligrosa al metal. Reemplaza todos los termómetros de mercurio, incluyendo los modelos médicos y gastronómicos por alternativas más seguras.

Advertencias

Si se rompe un termómetro de mercurio, usa guantes de goma o látex para limpiar el derrame de inmediato. Límpialo por completo con un cartón o un trapo. Coloca todos los materiales contaminados que estuvieron en contacto con el metal en bolsas de plástico. Elimina estas bolsas mediante una agencia recolectora de residuos peligrosos.

Nunca barras o aspires el mercurio derramado. Nunca lo viertas por un desagüe, ya que contaminará el suministro de agua.