Cómo cuidar de tu nariz

Escrito por Jessica Reed

La nariz es una parte importante del cuerpo humano, ésta te permite disfrutar los olores del mundo. Las alergias, resfriados y otros problemas pueden provocar que la nariz funcione de una manera menos eficiente. Bien sea que la misma simplemente esté reseca debido a las alergias o porque te sometiste a una cirugía de los senos nasales, hay maneras de cuidar de tu nariz hasta que ésta se cure completamente.

Inhala vapor tibio de dos a cuatro veces por día para ayudar a humedecer la nariz y prevenir la sequedad. Esto se puede lograr dándote una ducha caliente o llenando el lavamanos con agua caliente, y poniendo una toalla sobre la cabeza mientras que te inclinas hacia el mismo. Deja correr el agua caliente tanto tiempo como sea necesario.

No uses sprays nasales más veces de las recomendadas en el recipiente a menos que tu médico te lo indique. Los sprays de venta libre pueden ser útiles para las alergias o resfriados, pero usarlos demasiado puede irritar la nariz y empeorar el problema.

Pon un vaporizador o un humidificador en tu cuarto para mantener el aire húmedo cuando no estés inhalando vapor para evitar la sequedad de la nariz.

Sumerge un bastoncillo de algodón en agua tibia o en una mezcla de 1/2 cucharada de sal con 12 onzas de agua para remojar suavemente y aflojar todas las costras que se hallen en el interior de tu nariz. Utiliza el bastoncillo solamente a la entrada de tu nariz, no lo introduzcas muy adentro. Hazlo una vez en la noche y de nuevo en la mañana.

Consulta a tu médico si tienes problemas alérgicos o de los senos nasales. Los síntomas de estos pueden incluir presión de los senos paranasales sobre el rostro, dolores de cabeza y otras señales de una alergia, tales como los estornudos.

Advertencias

Sigue siempre las indicaciones del médico para el cuidado si te has sometido a una cirugía.

Referencias