Cómo crear dardos para la caza con cerbatana

Escrito por Jeremiah Blanchard

Las cerbatanas han sido una efectiva herramienta de cacería durante cientos de años, y algunas todavía se utilizan en su forma tradicional por muchas tribus a través de las regiones de bosques tropicales de Sudamérica. Los dardos de cerbatanas son conocidos por ser más efectivos que las flechas debido a su sencilla construcción y velocidad de disparo. De hecho, los dardos pueden alcanzar velocidades de más de 400 pies por segundo y son fácilmente recuperables y reutilizables. La construcción de dardos de cerbatana es un proceso simple, y con algunas instrucciones básicas cualquiera puede crearlos para cazar.

Utiliza un material que pueda ser afilado hasta una punta fina como un hueso o madera noble (por ejemplo, bambú). Estos materiales pueden hacerse livianos y duraderos para usos múltiples.

Con una roca áspera o una piedra de afilar, afila el material hasta que quede una forma circular que encaje dentro del hueco de la cerbatana, dejando un pequeño espacio de unas 1/16 pulgadas alrededor del diámetro del proyectil. Raspa y machaca el material mientras lo haces girar en tu mano para formar un exterior circular liso.

Afila la punta hasta que quede fina, lo suficiente para pinchar tu dedo con poca presión, y luego aplica la grasa animal. La grasa del tocino es buena para utilizar.

Sujeta un mechón de pelo de conejo de una pulgada de largo o plumas deshilachadas al extremo grueso del dardo utilizando pegamento hecho de savia o resina de pino. Envuelve el mechón alrededor del dardo y asegúralo con pegamento o átalo con tendón animal.

Deja que los dardos se sequen por varios días y luego prueba su eficiencia al disparar la cerbatana.