Cómo coser una manta a partir de un abrigo de piel

Escrito por Kimberly Wylie
Manta de abrigo de piel
Andrew Olney/Photodisc/Getty Images

Puede que no sea políticamente correcto usar el abrigo de piel que tu abuela te dejó en su testamento, pero seguramente no lo quieres tirar a la basura ni dar una reliquia familiar a una una tienda de segunda mano. En su lugar, simplemente conviértelo en una manta. Es una manera moderna para que tu familia use el abrigo por varias generaciones. Incluso abrigos dañados pueden encontrar una nueva vida como una manta.

Cómo convertir un abrigo de piel en una manta

Asegúrate de que el abrigo (o los abrigos) que uses estén limpios. Si están un poco húmedos o no parecen frescos, llévalos a un limpiador de pieles profesional antes de empezar.

Corta y separa los abrigos para crear secciones de piel lo más grande posible. Esto te dará mayor rango de posibilidades de diseño. Para llegar a las costuras para remover el forro interior puede que tengas que cortarlo antes.

Da vuelta el abrigo y remueve el forro interior de la piel. Cuidadosamente haz un pequeño corte sólo en el forro interior y luego usa esta abertura para quitar el bulto del forro en esa área, junto con cualquier otro material que haya sido usado en el abrigo. Esto te debería dar acceso al interior de las costuras, donde la piel y el forro interior están adheridos. Usa un rompe-costuras para descoser las costuras con cuidado y remover el forro restante.

Elige el tamaño y disponlo en tu manta de piel. El tamaño y la condición del abrigo (o abrigos) determinará qué tan grande puedes hacer la manta y cómo unirla. Como un edredón de retazos, hay muchas opciones de diseño. Recuerda que la más simple es la mejor.

Encontrarás que el abrigo mismo está hecho de tiras de piel, en vez de una sola pieza. Puedes usar este elemento de diseño en tu manta cortando bloques grandes y rotarlos 90 grados entre sí. O puedes integrar tiras anchas de una piel contrastante para hacer tu manta, si estás usando más de un abrigo.

Cual sea el diseño que uses, asegúrate de planearlo cuidadosamente y asegúrate de tener suficiente material para hacerlo.

Mide y marca las piezas superiores de tu manta. Usa una regla (una regla para hacer edredones es perfecta para esto) para medir y marca tu piel en piezas apropiadas, en el lado del cuero con un marcador.

Corta la piel en las piezas correspondientes a tu diseño. Existen tijeras diseñadas específicamente para cortar cuero o si tienes un par de tijeras industriales afiladas pueden funcionar también. Sin embargo, usar un cortador y una regla para cortar las piezas es lo mejor. Con el cortador, corta sólo a través del cuero de la piel, esto minimizará el daño al pelo.

Aplica un sellador de costuras liquido a todas las costuras que hayas cortado del abrigo original.

Cose y une las piezas, empezando de un borde de la manta hacia el otro. Usa o una máquina de coser industrial con una aguja e hilo apropiado para coser cuero, o cose a mano con una aguja para cuero.

Cose tu material de refuerzo a tu manta, juntando los bordes del derecho, a mano o con una maquina industrial. Deja 1/4 del cuarto lado abierto y da vuelta la manta de dentro hacia afuera a través de esa apertura. Luego cose a mano la apertura, juntando los bordes para cerrarla.

Haz un edredón de la manta para fijar la parte superior del refuerzo, usando hilo invisible. Esto, nuevamente, es una opción de diseño y será tan especial como tu manta. Coser desde la parte superior a la inferior de la manta siguiendo las costuras de la parte superior, es lo mejor. Sin embargo, puede que elijas sólo coser a mano algunas uniones de la manta o a lo largo de cada costura. De cualquier forma, el propósito es mantener el refuerzo de la manta adherido a la piel.

Termina la manta y si hay pelos atrapados entre las costuras, tira suavemente usando una aguja de tejer o un palillo.

Consejo

No te olvides de usar la piel de los brazos de tu abrigo; remueve el forro interior y luego separa la costura a lo largo del brazo.

Para abrigos de pelo largo: una vez que hayas cosido todas las costuras de la manta, empareja el pelo del cuero que esté en la parte de abajo de la manta para quitar algunos bultos en las costuras.

Si estás usando tijeras para cortar la piel, quita el pelo de los dos lados de la línea de corte, para minimizar el daño a la piel.

Asegúrate de chequear la dirección del pelo cuando juntes las piezas de la manta.