Cómo congelar ostras en su concha

Escrito por Angela LaFollette
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Si tienes muchas ostras que no puedes consumir, puedes congelarlas para extender su vida útil. Las ostras frescas por lo general se pueden conservar dos semanas en el refrigerador antes de que dejen de ser seguras para el consumo. Congeladas son seguras para su consumo durante tres meses, y sólo pierden una cantidad mínima de su sabor dulce. Aunque al congelarlas en su concha ocuparán más espacio en tu refrigerador, conservarán todo su líquido, lo que las mantendrá más frescas.

Revisa las ostras para asegurarte de que estén vivas. Toca las conchas que estén ligeramente abiertas. La ostra se cerrará si aún está con vida. Si no se cierra, descártala.

Prepara las ostras para ser congeladas lo antes posible. Deben congelarse cuando todavía están frescas porque no durarán mucho tiempo refrigeradas. Comienza a prepararlas limpiando a fondo las conchas con agua fría para eliminar la suciedad y otros residuos.

Coloca las ostras ya lavadas en una toalla. Quítales el exceso de agua que pueda causar quemaduras por congelación.

Pon las ostras en una bolsa para congelar o un recipiente pequeño. Quita el exceso de aire de la bolsa para congelar. No guardes muchas ostras en una bolsa o recipiente, ya que esto puede influir en qué tan bien se congelen.

Escribe con un rotulador la fecha y el contenido en la bolsa o el recipiente. Utiliza las ostras congeladas dentro de los siguientes tres meses.

Advertencias

No consumas ostras muertas. Asegúrate de que estén vivas antes de prepararlas para su congelación.