Cómo combatir el estrés en los adolescentes

Escrito por Kimberly Caines
El estrés puede desencadenar ansiedad, si no sabes cómo manejarlo.
Hemera Technologies/AbleStock.com/Getty Images

Durante la adolescencia, los cambios emocionales, físicos, sociales y académicos pueden desencadenar estrés. Los adolescentes que no saben cómo manejarlo efectivamente se encuentran en un mayor riesgo de sucumbir a la ansiedad, a la depresión y a enfermedades físicas. El desarrollo de habilidades para manejar el estrés es esencial durante ese tiempo. Los padres pueden ayudar a sus hijos mediante el control del comportamiento y estar siempre atentos para hablar con ellos y consolarlos. Los adolescentes pueden aprender técnicas de afrontamiento eficaces que los ayuden a relajarse y a calmarse.

Elabora una agenda diaria. Da prioridad a las actividades, pero evita que sean excesivas las actividades en tu calendario personal. Elimina una o más actividades si te sientes abrumado. Participa en las actividades que sean realmente más importantes para ti. Programa descansos y participar actividades divertidas como son las deportivas y de socialización.

Haz del dormir una prioridad. Según la Fundación Nacional del Sueño, los adolescentes necesitan por lo menos 9 horas y 15 minutos de sueño cada noche para funcionar a su máxima capacidad durante las horas de vigilia. La falta de sueño puede originar problemas de concentración y fatiga. El cuerpo y la mente son menos capaces de hacer frente a los factores estresantes cotidianos.

Aprende técnicas de respiración para calmar el cuerpo de forma natural. Al respirar profundamente, el cerebro envía un mensaje al cuerpo para relajarse. Siéntate en una silla y cierra los ojos. Coloca una mano sobre el estómago. Respira profundo por la nariz y llena los pulmones con el aire tanto como sea posible. Exhala por la boca, liberando todo el aire. Concéntrate en sentir como el aire que entra y sale. La mano sobre el vientre debe moverse hacia arriba a medida que respiras hacia adentro y hacia abajo mientras exhalas. Repite esta operación hasta diez veces cuando te sientas estresado o sientas la aparición de estrés.

Haz ejercicio con regularidad y come una dieta saludable para fortalecer el cuerpo y para manejar mejor el estrés. Haz por lo menos 60 minutos de ejercicio al día, según lo recomienda el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades. Incluye ejercicio cardiovascular como caminar o trotar, ejercicios de entrenamiento de fuerza, tales como flexiones y abdominales, y ejercicios para fortalecer los huesos, como saltar la cuerda. Come verduras, frutas, granos enteros, proteínas magras y productos lácteos bajos en grasa para fortalecer el cuerpo con las vitaminas y minerales necesarios. Evite el exceso de azúcar, la cafeína, el alcohol y la grasa.

Ten pensamientos positivos y reduce los negativos. Ser optimista te dará una mejor perspectiva sobre las cosas y te permitirá manejar mejor el estrés. Deprimirte afecta tu autoestima, refleja una mala actitud, una perspectiva pesimista y sombría.

Practica técnicas de relajación muscular para eliminar el estrés. Acuéstate con los brazos al lado del cuerpo. Cierra los ojos y pon tensos todos los músculos del cuerpo. Mantén la tensión durante 5 segundos antes de soltarla. Repite este ejercicio cinco veces cuando te sientas estresado.

Habla con tus padres, con un maestro, con un terapeuta o con un amigo acerca de los problemas que te hacen estar estresado. Hablar y comunicarse tiene un efecto curativo. Construye una red de apoyo a los que puedas acudir en momentos de estrés.

Date cuenta de que no tienes que ser perfecto. El perfeccionismo y la necesidad constantes de ser el mejor sólo alimentan al estrés. No tengas miedo de pedir ayuda con las tareas que tienes que completar, y no dudes en decir "no" cuando te sientas abrumado.