Cómo aliviar un dedo del pie en martillo

Escrito por Kimberly Caines

El dedo del pie en martillo es una deformidad de la articulación que puede causar dolor al caminar y que promueve la formación de callos y durezas. Esta enfermedad recibe su nombre debido a que el dedo del pie golpea contra en suelo mientras caminas. La apariencia del dedo es similar a la de una garra y puede superponerse con otras falanges del pie. Para evitar las molestias, existen varios métodos que varían desde usar un calzado más cómodo hasta la cirugía.

Utiliza un calzado cómodo que se ajuste bien a tu pie. Compra zapatos que estén confeccionados de material flexible y que brinden el espacio suficiente a tus dedos como para que no sientan presión. El espacio entre tu dedo más largo y el interior de la punta del calzado debe ser de 1/2 pulgada.

Coloca insertos en tus zapatos que te brinden comodidad al caminar. El inserto o almohadilla reposiciona el pie y, de este modo, alivia el dolor y las molestias.

Utiliza un corrector de dedo o una puntera para mitigar las molestias. Los correctores se amoldan a la planta del pie y evitan que los dedos se doblen o se superpongan. Las punteras se colocan sobre el dedo afectado para protegerlo de la fricción contra el calzado.

Ejercita tus dedos a diario para fortalecer los músculos. Coloca una canica sobre el piso y levántala con los dedos del pie. Repite el ejercicio cinco veces. Estira todos los dedos y luego contráelos. Repite cinco veces.

Sométete a una cirugía si tu doctor así lo recomienda. Este tipo de intervención se lleva a cabo cuando el dedo no es capaz de doblarse o cuando ha perdido demasiada flexibilidad. Según la gravedad de la enfermedad, se pueden realizar diferentes tipos de cirugía. El dedo en martillo se puede corregir mediante una incisión para liberar los tendones o se pueden enderezar los huesos del dedo a partir de la colocación de clavos.

Consejo

Habla con tu médico sobre este problema y considera la posibilidad de ser derivado a un podólogo.