Cómo aliviar los tobillos hinchados

Escrito por Christina Schnell

La hinchazón en los tobillos se produce como resultado de una acumulación anormal de fluidos en el cuerpo, los cuales se mueven hacia la región inferior. Muchas condiciones benignas pueden provocar esta hinchazón, tales como el embarazo o simplemente estar de pie por mucho tiempo. Sin embargo, el edema también se puede asociar con afecciones más serias, según advierte el Instituto Nacional de Salud, entre ellas la insuficiencia cardíaca congestiva, las enfermedades del hígado, la trombosis venosa y la obstrucción linfática. Si luego de consultar con tu médico has comprobado que el edema en tus tobillos no es un signo de algo más grave, entonces tienes una gran variedad de métodos a seguir para aliviar tus molestias.

Recuéstate y eleva tus piernas. Coloca una almohada debajo de ellas y reclínate para que queden ubicadas por arriba del nivel de tu corazón. Esto permite que la sangre se redistribuya a través de tu cuerpo.

Realiza ejercicio regularmente. Mientras te ejercitas tu corazón bombea la sangre a mayor velocidad a través de tu cuerpo, redistribuyendo cualquier exceso localizado en los tobillos.

Usa medias de descanso. También conocidas como medias de circulación, estas se encuentran disponibles en la mayoría de las tiendas del rubro y previenen la acumulación de sangre y fluidos en tus pies ya que poseen bandas especialmente diseñadas para favorecer la circulación.

Reduce tu ingesta de sodio. Este promueve la retención de líquidos en el organismo, lo cual a su vez genera la acumulación de fluidos alrededor de tus tobillos cuando caminas o al estar de pie.

Consejo

Lleva un registro de los momentos en los que tus tobillos se hinchan. Toma nota de las actividades y los alimentos asociados con estos episodios de edema. Esto te ayudará a comprobar qué factores están contribuyendo a empeorar tu condición.

Advertencias

Si tus piernas permanecen hinchadas o se vuelven dolorosas es importante que consultes a tu médico de inmediato. Esto podría ser un signo de alguna afección que ponga en riesgo tu vida.