Cómo aliviar la congestión nasal durante el embarazo

Escrito por Kimberly Wonderly
El embarazo incrementa las probabilidades de congestión nasal.
Jupiterimages/Polka Dot/Getty Images

Las mujeres embarazadas a menudo sufren de congestión nasal o de los senos paranasales, aunque no sufran de alergias o infección. Puedes empezar a notar la congestión en el segundo mes y puede durar hasta el alumbramiento. El embarazo incrementa la cantidad de sangre en tus vasos sanguíneos y causa que tu cuerpo produzca mayores cantidades de estrógeno, causando que la membrana mucosa de tu nariz y senos paranasales se inflamen y aumenten la producción de mucosa.

Rocía o vierte dos gotas de solución salina en tu nariz. La solución irá más allá de tus senos paranasales si la rocías o goteas mientras estás acostada sobre tu espalda con tu cabeza inclinada hacia atrás. La solución salina puede aflojar la mucosa acumulada en tus tubos nasales, haciendo más fácil sonarte la nariz.

Siéntate con tu cabeza sobre un tazón de agua hirviendo y respira tanto vapor como puedas. Cubre tu cabeza y el tazón con una toalla para incrementar la cantidad de vapor que inhalas. El vapor ayuda a aliviar la congestión y puede mejorar el dolor en las vías respiratorias.

Agrega humedad al aire en tu casa utilizando un vaporizador o humidificador. Mantenlo cerca de tu cabeza por la noche para que te proporcione aún más alivio.

Evita el contacto con disparadores alérgicos comunes como el humo del cigarrillo, polen o pelos de mascotas.

Contacta a tu doctor si ninguna de estas cosas alivia tu congestión o si desarrollas mucosa verde, fiebre o dolor en los senos paranasales. Podrías tener una infección que requiera un antibiótico.

Consejo

Si no puedes costear la solución salina, haz la tuya combinando 1/8 de cucharada de sal con 1/4 de taza de agua.

Tomar una ducha caliente tiene el mismo efecto que sentarte frente a un tazón de agua hirviendo. Consulta con tu doctor antes de darte duchas calientes para garantizar tu seguridad y la de tu bebé, ya que aumentan la temperatura de tu cuerpo.

Sigue las instrucciones de limpieza de tu vaporizador o humidificador y cambia el agua diariamente para evitar que crezcan bacterias en la máquina.

Tu congestión puede requerir el uso de un descongestionante, pero consulta con tu doctor antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo.

Advertencias

Utiliza las medicinas sin prescripción solo cuando las necesites absolutamente y con el permiso de tu doctor, porque los medicamentos a menudo tienen efectos negativos en un feto.

Si notas una formación de humedad en tus paredes cuando utilizas un humidificador o un vaporizador, disminuye su uso. El exceso de humedad en tu casa puede criar moho, que puede afectarte a ti y a tu bebé.