Cómo aliviar el dolor y la inflamación de una uña encarnada

Escrito por Ashley Baker
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Las uñas encarnadas pueden causar dolor e inflamación que se exacerba por el hecho de estar de pie o de caminar. A menudo se encarna la uña del dedo gordo del pie, si bien otros dedos pueden verse afectados, y esta afección es provocada por los zapatos apretados o por no cortar la uña en línea recta. Una simple rutina de remojar y masajear la zona afectada a menudo es eficaz para aliviar el dolor y deshacerse de la infección.

Mide una taza de sales de Epsom y viértela en la palangana. Vierte un galón (3,7 l) de agua muy caliente sobre la sal y revuelve con una cuchara de madera. Agrega dos gotas de aceite del árbol del té.

Coloca el pie en el agua y déjalo en remojo durante 15 o 20 minutos. Quita el pie del agua y sécalo bien con una toalla limpia.

Combina una cucharada de aceite de oliva con dos gotas de aceite del árbol del té. Sumerge un bastoncillo de algodón en la mezcla y espárcelo alrededor de la uña encarnada. Trata de levantar la uña encarnada suavemente del lecho.

Empuja una sección de algodón limpio debajo de la uña para evitar que vuelva a empujar la piel. Envuelve una sección de 3 pulgadas (7, 6 cm) de cinta atlética alrededor de la bola de algodón para mantenerla en su lugar.

Remoja el pie hasta tres veces por día. Coloca la bola de algodón debajo de la uña luego del baño de pies.

Consejo

Remojar el pie eliminará la infección del pie. También ablandará la uña y el lecho, permitiendo que la levantes. Si no puedes levantarla fácilmente, podrás lograrlo después del segundo baño de pies. No la fuerces. Remoja el pie otros 15 a 20 minutos y luego intenta levantarla nuevamente.

Advertencias

Si el dedo está caliente al tacto o padeces una fiebre leve, consulta al médico.