Cómo aliviar el dolor con la sal de Epsom

Escrito por Suann Schuster
Sumergirte en un baño de sal de Epsom aliviará tus músculos y extraerá las toxinas del cuerpo.
Jupiterimages/Photos.com/Getty Images

¿Sufres por exceso de trabajo y cansancio en los músculos? Alivia tu dolor en un relajante baño caliente mezclando sulfato de magnesio, conocido comúnmente como sal de Epsom. El compuesto de sales funciona sacando los desechos químicos del cuerpo, aumentando el flujo sanguíneo y extrayendo ácidos, minerales y subproductos de la energía atrapada en el tejido muscular. Una breve inmersión en una tina o una aplicación de esta sal en áreas específicas de tu cuerpo acelerará la curación y reducirá el dolor.

Diversas aplicaciones de la sal de Epsom

La sal de Epsom trae varios beneficios a tu salud.
Jupiterimages/Creatas/Getty Images

Humedece todo el cuerpo: toma un baño caliente. Vierte de 2 a 4 tazas de sal de Epsom en la bañera. Mueve hasta que se disuelva. Sumérgete y disfruta un mínimo de 20 minutos.

Vierte 1/2 taza de sulfato de magnesio en una toalla.
PhotoObjects.net/PhotoObjects.net/Getty Images

Compresas calientes: prepara una compresa usando una estameña o una toalla pequeña. Vierte 1/2 taza de sulfato de magnesio en la tela. Enróllala o dóblala alrededor, de forma manera, que la sal no se salga. Humedece la toalla o la estameña e introdúcela al horno de microondas durante 30 segundos. Retírala y aplícala al músculo dolorido. Cubre la compresa con una toalla seca para mantener el calor. Deja que la compresa cubra el músculo durante 20 minutos.

La mezcla de barro y sal estimulará la absorción de los ácidos musculares.
Thinkstock/Comstock/Getty Images

Aplicación concentrada: Mezcla 1 taza de barro para baño con 1/4 taza de agua caliente y 1/2 taza de sulfato de magnesio. Aplica la mezcla en tus extremidades. Deja que permanezca sobre tu piel durante 30 minutos. La mezcla de barro y sal se adherirá a tu piel y estimulará la absorción de los ácidos musculares. Una vez que la hayas retirado, sentirás en esas áreas un hormigueo debido al aumento del flujo sanguíneo y mejoramiento de la conducción nerviosa.

Consejo

Crea para tu baño un ambiente de aromaterapia agregando lavanda, manzanilla, menta o infusiones de té verde en tu bañera.

Compra sulfato de magnesio (sal Epsom) en grandes cantidades para que la tengas a la mano en momentos de lesiones y emergencias.

También puedes utilizar la sal de Epsom como un antiácido, laxante y purgante.

Advertencias

Al usar grandes cantidades en tu baño, aumentarás la sed.

La sal de Epsom no debe aplicarse a heridas abiertas o ingerirse sin control médico. Las instrucciones y dosis de ingestión sólo son recomendaciones del fabricante.

El uso de la sal de Epsom puede no recomendarse para bebés, niños pequeños o mujeres que embarazadas.