Cómo administrar un enema con una pera de goma

Escrito por Catherine Smith
Tu intestino no debe habituarse al uso de enemas.
Hemera Technologies/AbleStock.com/Getty Images

Existen muchos tipos de enemas y también diversas razones para que deban ser administrados. En cualquier caso, será mejor que elijas un momento en que no vayas a ser molestado durante al menos media hora. Administra un enema con pera de goma es no suele presentar problemas. Comprueba que esté precargado y asegúrate de que el líquido no esté frío (a menos que tu médico haya especificado lo contrario). Con un poco de planificación previa, este procedimiento normalmente incómodo podrá ser llevado a cabo rápidamente y sin dolor.

Coloca algunas toallas sobre el suelo del cuarto de baño, tan cerca del inodoro como sea posible. Haz que la persona que va a recibir el enema se eche de costado sobre las toallas, sin ropa que cubra la zona rectal.

Si la pera de goma no viene ya preparada, introduce en ella el líquido para enema cuidando de que esté caliente o a temperatura ambiente. Retira cualquier tapa que pueda estar cubriendo la punta y lubrícala con vaselina o con un lubricante soluble en agua. Con cuidado, inserta la punta en el recto no más de dos pulgadas (5 cm) y aprieta la pera para administrar el líquido.

Pídele a la persona a la que has administrado el enema que permanezca de lado o que se recueste boca arriba y que coloque las piernas sobre la bañera o el inodoro para elevar el trasero del suelo durante un lapso de 5 a 20 minutos. Podrá utilizar el inodoro en cuanto aparezcan las ganas de evacuar.

Consejo

Asegúrate de que la persona a la que vas a administrar el enema esté relajada y calmada. Será mucho más difícil introducir la pera y su contenido si los músculos están demasiado tensos. Puede que se escape algo de líquido; las toallas facilitarán las tareas de limpieza.

Advertencias

En un adulto, no se debe introducir el enema en el recto más de 2 pulgadas (5 cm). Asegúrate de usar un lubricante para prevenir las rozaduras o el dolor. Consulta a tu médico antes de utilizar un enema. Hacer uso de él demasiado a menudo podría causar dependencia.