Cómo acelerar las contracciones del parto

Escrito por Camira Bailey
Caminar te puede ayudar a regular las contracciones.
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Las contracciones a menudo son débiles e irregulares en la etapa inicial conocida como parto prematuro. Las contracciones irregulares pueden provocar un trabajo de parto más largo y prematuro que a veces dura varios días. Los peligros de estar en labor de parto por un período prolongado de tiempo incluyen la deshidratación y el agotamiento físico, todo lo cual puede afectar la salud del bebé por nacer. A veces, se pueden necesitar medicamentos para ayudar a regular las contracciones y para acelerar el trabajo de parto. Si quieres un parto sin usar drogas, hay algunas técnicas que puedes intentar para tus contracciones de manera natural.

Camina. Esto le permite a tu cuerpo trabajar con la gravedad para sacar al bebé en la posición adecuada para el parto. La presión sobre el cuello del útero puede provocar contracciones más fuertes y regulares. No camines si sientes dolor o incomodidad al hacerlo, y descansa con regularidad para evitar quedar exhausta.

Bebe una o dos tazas de té de hoja de frambuesa roja. Este té tonifica los músculos uterinos y pélvicos, haciendo que las contracciones sean más fuertes y más eficientes. Funciona mejor si se comienza a tomar cuando estás embarazada de 34 semanas, pero también puedes hacerlo mientras estás en trabajo de parto. También te ayudará a mantenerte hidratada.

Orina a menudo, especialmente si bebes mucha agua o si estás conectada con líquidos intravenosos. Una vejiga llena puede impedir el descenso de la cabeza del bebé. En general, las contracciones se hacen más fuertes y más rápidas una vez que la cabeza del bebé presiona el cuello uterino.

Practica técnicas que ayuden a aliviar el estrés, como el masaje o la aromaterapia. Un estrés emocional severo puede causar distocia. En la distocia emocional, la circulación del útero se reduce, lo que causa contracciones irregulares e ineficaces.

Consejo

Come pequeñas comidas regulares, mantente hidratada y descansa con frecuencia para mantener tu cuerpo en condiciones óptimas para el parto y el nacimiento.

Advertencias

Habla con tu médico, partera o doula si tienes problemas para relajarte.