Cómo cocinar verduras en una sartén

Escrito por M.H. Dyer | Traducido por Carmen Maria Garcia
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Usa una sartén resistente para preparar verduras con una gran diversidad de métodos de cocina fáciles. El salteado es un método rápido que conserva la calidad y el sabor de casi todas las verduras. El estofado es un método de cocimiento a fuego lento que suaviza y ablanda las verduras más sólidas, como las chirivías, las calabacitas, los pimientos, el repollo, los puerros, las zanahorias o el betabel. El cocimiento al vapor es relativamente rápido y cuece las verduras en su propio jugo. Funciona muy bien con hojas verdes, como las espinacas o las acelgas, o para verduras en trozos, como el repollo, la calabaza o las zanahorias.

Saltear

Coloca una pequeña cantidad de aceite en una sartén fuerte, usando apenas el aceite suficiente para cubrir el fondo de la sartén. Usa mantequilla o aceites saludables, como el de oliva, canola o soya. Calienta el aceite hasta que empiece a crepitar.

Pon la sartén a fuego medio-alto. Observa con cuidado, ya que el aceite, especialmente la mantequilla, se queman fácilmente.

Lava, pela o corta tus verduras y viértelas a la sartén con el aceite caliente. No llenes demasiado la sartén, ya que el exceso de verduras bajará la temperatura del aceite. Saltear rápidamente las verduras conserva su sabor, sus nutrientes y su color.

Revuelve hasta que las verduras queden cubiertas de aceite. Después revuelve ocasionalmente para que se cocinen de manera uniforme. No revuelvas constantemente, ya que esto reduce la temperatura del aceite y hace que las verduras queden pastosas en vez de crujientes.

Retira la sartén del fuego cuando las verduras estén ligeramente suaves, pero aún crujientes y su color siga siendo brillante.

Cocimiento a fuego lento

Calienta una pequeña cantidad de aceite de canola, oliva o de soya en una sartén o cacerola. Usa apenas el aceite suficiente para cubrir el fondo del recipiente.

Añade las verduras preparadas. Cocina primero el ajo, cebolla o poros. Deja que se suavicen uno o dos minutos y luego agrega el resto de las verduras.

Saltea las verduras hasta que se suavicen ligeramente. Deja que el aceite se enfríe un poco y luego agrega líquido suficiente como para cubrir las verduras, no más de la mitad del recipiente donde se cocinan. Usa agua o líquidos con más sabor, como jugos de frutas o caldo de pollo.

Tapa bien la sartén o cacerola y deja que el líquido hierva, después baja la llama a fuego lento.

Deja hervir las verduras hasta que estén suaves al picarlas con un tenedor y que el líquido se espese a punto de salsa o glaseado. El tiempo de cocción varía, dependiendo del tamaño y tipo de verduras, pero puede durar hasta dos horas a fuego muy lento.

Vaporizado

Cubre el fondo de una sartén con 1 o 2 cucharadas de líquido, como agua o caldo. Si lo deseas, puedes cocer a vapor las verduras en aceite. Pon la sartén en el quemador a fuego medio.

Añade las verduras picadas o rayadas en el líquido o aceite caliente y tapa bien la sartén.

Reduce el calor a fuego lento. Quita la tapa ocasionalmente para revolver las verduras para que no se peguen.

Deja que las verduras se vaporicen hasta que estén suaves, que será entre seis y ocho minutos.

Advertencias

Nunca viertas líquidos fríos en recipientes con aceite caliente, ya que el aceite puede salpicar y causar quemaduras. Primero deja que el aceite se enfríe.