Cómo cocinar quinoa en caldo de gallina

Escrito por Michelle Kerns | Traducido por Frances Criquet
La quinoa puede prepararse en unos 15 minutos.
Ryan McVay/Photodisc/Getty Images

La quinoa o quinua es un plato ideal: se cocina rápidamente, no tiene gluten, tiene un sabor suave que se presta a infinitas variaciones y es rica en nutrientes esenciales como fibra y potasio. No es técnicamente un grano de cereal sino la semilla de una planta originaria de América del Sur. Contiene proteínas completas, por lo que es un sustituto saludable y de bajo costo a las proteínas de origen animal. La quinua se prepara generalmente en agua pero puede usarse caldo de pollo para darle más sabor. Elige caldo bajo en sodio o sin sodio para mantener tu ingesta de sodio bajo control.

Pon la quinoa en el colador sobre el fregadero. Usa agua corriente fría para enjuagarla durante aproximadamente dos minutos, frotando y cerniendo las semillas para asegurarte que todas se laven completamente. Deja que se escurra.

Calienta una olla a fuego medio alto. Añade aproximadamente 1 cucharada de aceite de oliva o canola por cada taza de quinoa y caliéntalo. Tuesta la quinoa en el aceite, revolviendo con frecuencia con una espátula o cuchara de madera hasta que esté de color dorado, unos seis a ocho minutos.

Vierte el caldo de gallina en la olla, 2 tazas de caldo por cada 1 taza de quinoa. Lleva a hervor.

Tapa la olla y baja el fuego a mínimo. Cocina durante 15 minutos sin revolver.

Retira la olla del fuego y déjala reposar tapada durante unos cinco minutos.

Separa las semillas suavemente con un tenedor antes de servir.

Consejo

Calcula que una taza de quinoa seca producirá 3 tazas de quinoa cocida.

Si eres vegetariano o vegano, sustituye el caldo de gallina por caldo de vegetales.

prueba añadir vegetales salteados, hierbas o especias a la quinoa mientras se está cocinando.

Puedes prepararla en una arrocera. Usa la misma cantidad de quinoa que de caldo como harías en la estufa.

Experimenta con las variedades de quinoa roja o negra, que son ricas en los antioxidantes fitoquímicos conocidos como antocianinas.

Advertencias

No te saltes el paso del enjuagado o puedes terminar con una quinoa de gusto a margo. Las semillas de quinoa están cubiertas de saponina, un compuesto natural que debe ser lavado a fondo para conseguir mejores resultados.