Cómo cocinar costillas a la barbacoa en el horno

Escrito por Sarah Bourque | Traducido por Lucia Ayala
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Las costillas de carne, cuando están debidamente preparadas, se derriten en tu boca por lo tiernas y deliciosas. Hazlas al horno con salsa de barbacoa cuando no tengas acceso a una parrilla al aire libre y el clima sea malo. Aunque son sabrosas, el asesor de nutrición de la revista Prevention llama a las costillas "el abuelo de carne grasa". Una porción de 3 oz de costillas tiene 251 calorías, y más de la mitad de las calorías provienen de la grasa. Come carne de costillas con moderación o evítalas por completo si buscas perder peso o estás cuidando tu consumo de grasa por razones médicas. En el lado positivo, las costillas de res son una buena fuente de niacina, riboflavina y vitaminas B-12 y B-6.

Precalienta el horno a 400 grados Fahrenheit. Enjuaga las costillas bajo agua corriente fría. Seca ligeramente con papel de cocina.

Combina la sal de apio, pimienta, ajo en polvo y chile en polvo. Frota o espolvorear las costillas completamente con la mezcla. Coloca las costillas en una asadera grande y colócala en el horno.

Asa las costillas durante 15 minutos hasta que se dore la superficie. Sácalos del horno y reduce la temperatura del horno a 300 grados Fahrenheit.

Drena el exceso de grasa de la sartén. Añade la cebolla, salsa de barbacoa y el caldo a la sartén y revuelve para mezclar los ingredientes. Cubre el molde herméticamente con papel de aluminio y vuelve a meter la asadera en el horno.

Hornea las costillas de 2,5 a 3 horas o hasta que la carne esté muy suave y se despegue del hueso. Sirve inmediatamente.

Consejo

Sirve con maíz en la mazorca, frijoles horneados bajos en grasa y ensalada de col para una comida completa.