Causas del comportamiento agresivo

Escrito por Jill Lee
El comportamiento agresivo puede tener muchas causas.
Two violent business men image by Ricardo Verde Costa from Fotolia.com

El comportamiento agresivo puede ser extremadamente difícil de sobrellevar, tanto para el agresor como para sus víctimas. Las causas del comportamiento agresivo son tan variadas como los modos en que se manifiesta la agresión. Algunos especialistas enumeran el comportamiento agresivo repentino como uno de los diez síntomas que nunca deben ignorarse (ver Referencias). El reconocimiento y la comprensión de varias causas del comportamiento agresivo son elementales para comenzar un plan de tratamiento con la ayuda de un médico o un profesional de la salud.

Trastornos psicológicos

Los trastornos psicológicos son las causas más comunes del comportamiento agresivo. Si bien cualquiera de estos trastornos puede causar agresión, los más frecuentes son: la depresión, el trastorno bipolar, la esquizofrenia, el trastorno por déficit de la atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno límite de la personalidad (TLP) y el trastorno por estrés postraumático (TEPT). Las madres que padecen depresión posparto son especialmente susceptibles a los brotes agresivos, algunas veces contra el niño. Los trastornos no psicológicos o los episodios de agresión extrema se pueden tomar a la ligera y los síntomas de muchos trastornos psicológicos disminuyen o desaparecen por completo con el diagnóstico y el tratamiento apropiados recomendados por un profesional de la salud mental.

Estado físico

Los individuos que tienen antecedentes de migrañas, accidentes cerebrovasculares, epilepsia y diabetes pueden ser propensos a desarrollar comportamientos agresivos. Quienes padecen trastornos del sueño o la enfermedad de Alzheimer también han manifestado agresividad como resultado de sus afecciones. Los trastornos físicos y las enfermedades que carecen de diagnóstico o tratamiento pueden provocar agresividad. En la mayoría de los casos, las acciones y los pensamientos relacionados con la agresividad provocados por trastornos físicos se reducen con el tratamiento apropiado recomendado por un profesional de la salud.

Drogas ilícitas

El uso de varios tipos de drogas ilícitas pueden inducir a comportamientos agresivos en muchos individuos. Las intoxicaciones con cocaína, anfetaminas, LSD, éxtasis y alcohol a menudo hacen que el usuario se torne extremadamente nervioso y violento. La abstinencia a casi todas las drogas ilícitas, incluida la nicotina, también puede ser un factor que contribuya al comportamiento agresivo. Según el Dr. Robert Needleman, Vicepresidente de Pediatría Conductual y Desarrollo de The Dr. Spock Company, algunos casos de agresividad en niños han estado relacionados con la exposición al hábito de fumar, el uso de drogas ilícitas y el consumo de alcohol mientras estaban en el vientre materno.

Fármacos recetados

Los fármacos recetados y las interacciones entre ellos pueden provocar comportamientos agresivos. Un estudio realizado por el científico Kereshmeh Taravosh-Lahn en la Universidad de Texas sostiene que, sorprendentemente, las bajas dosis de antidepresivos que a menudo se prescriben a niños y adolescentes debido a su tamaño, pueden ser responsables de los brotes de agresividad. También se ha demostrado que los esteroides y muchos tranquilizantes provocan agresividad en ciertos individuos. Aquellos que toman una variedad de medicamentos recetados, especialmente si están tratando una enfermedad o trastorno mental, pueden experimentar sentimientos y actos de violencia como una reacción ante la interacción de estos medicamentos.

Trastornos del desarrollo

Los trastornos del desarrollo suelen ser la causa del comportamiento agresivo, especialmente en niños pequeños. Los adultos que padecen un trastorno del desarrollo que ha pasado desapercibido o aún no tiene diagnóstico, pueden manifestarlo a lo largo de la vida mediante brotes de agresividad o violencia. Las intoxicaciones con plomo, las deficiencias de hierro y hasta incluso algunos contaminantes ambientales han sido identificados como las causas de los impedimentos en el desarrollo en niños que más tarde manifiestan comportamientos agresivos. Los niños que padecen autismo o retrasos mentales graves a menudo experimentan episodios violentos debido a su incapacidad para comunicarse de manera efectiva.