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Causas de los calambres en las manos y en los pies

Escrito por Matias Cohen | Fecha actualizada August 15, 2018

Un calambre muscular es una contracción repentina e involuntaria de uno o más músculos, lo que puede generar un dolor intenso e inmovilidad temporaria de la zona afectada. Por lo general, suelen ser inofensivos, aunque en algunas ocasiones pueden esconder otros problemas.

Algunas veces, el musculo que se acalambra puede verse abultado debajo de la piel y al tocarse se siente dureza y rigidez. Los calambres con frecuencia se asocian a espasmos musculares ya que son lo mismo.

Los calambres en manos y pies se presentan en los músculos de las manos, los dedos pulgares, los pies o los dedos de los pies. Si bien son breves, suelen ser de gran intensidad y bastante dolorosos.

¿Cuáles son las causas?

Una de las razones por las cuales ocurren los calambres en las manos o en los pies se debe a que los músculos son estirados a más del límite.

Por ejemplo, si se trabaja con una computadora o manejando algún tipo de maquinaria, puede ocurrir que las manos se encuentren en una posición incómoda por mucho tiempo y, sin notarlo, provocar un calambre. Lo mismo ocurre en la práctica de ejercicio intenso, ya que la sobrecarga que tenga el músculo derivará en un espasmo o calambre.

Más allá de las cuestiones técnicas, un calambre puede ser un simple espasmo ocasional o, por el contrario, estar enmascarando alguna enfermedad seria.

Una lista de los posibles causantes de los calambres en pies y manos podría estar conformada por los siguientes factores:

  • Niveles anormales de electrólitos o minerales en el cuerpo.
  • Enfermedades neurológicas, como mal de Parkinson, esclerosis múltiple, distonía y enfermedad de Huntington.
  • Nefropatía crónica y diálisis.
  • Daño a un solo nervio o a un grupo de nervios (mononeuropatía) o a múltiples nervios (polineuropatía) que están conectados a los músculos.
  • Deshidratación (no tener suficientes líquidos en el cuerpo).
  • Hiperventilación, que consiste en respiración rápida o profunda que puede ocurrir con ansiedad o pánico.
  • Calambres musculares, usualmente ocasionados por sobrecarga durante prácticas deportivas o por la actividad laboral.
  • Embarazo, con mayor frecuencia durante el tercer trimestre.
  • Trastornos tiroideos.
  • Bajos niveles de vitamina D.
  • Uso de ciertos medicamentos.

Se ha descrito también al alcoholismo como posible desencadenante de calambres recurrentes u continuos.

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¿Cómo prevenir los calambres?

Estar activo ayuda a mantener los músculos relajados. El ejercicio aeróbico, especialmente la natación, y los ejercicios de fortalecimiento suelen ser efectivos para prevenir los calambres. Pero exigirle más al cuerpo de lo que puede dar y no incrementar las cargas de manera gradual pueden ser factores causantes de calambres.

Por eso, si los espasmos provienen de una alta exigencia física, la principal recomendación es el descanso. En estos casos, los calambres son apenas un indicativo de que una lesión peor puede ocurrir si no se baja la intensidad de la actividad. Tomar bastante líquido durante el ejercicio es igualmente importante.

Cuando las causas se deben a deficiencia de vitamina D, el médico podrá sugerir la administración de suplementos de esta vitamina. Los suplementos de calcio también pueden ayudar.

Una vez que aparecen los calambres, la elongación es una buena aliada para paliar el dolor y eliminar la contracción.

Cuando los calambres son en los pies, la recomendación es inclinar todo el peso del cuerpo sobre el pie acalambrado. Siempre es mejor si se está sin calzado. Luego, procurar mover los músculos del pie y elongar los dedos. Una vez superado, y para evitar dolor y futuros calambres, realizar una pequeña caminata para hacer trabajar a los músculos del pie y ayudarlos a recuperar su posición natural.

La alimentación y los calambres

Los alimentos ricos en vitaminas y minerales, como las frutas (especialmente el plátano y el kiwi por su alto contenido en potasio), legumbres y verduras (preferiblemente crudas o cocinadas al vapor para evitar la pérdida de vitaminas durante la cocción), son muy importantes para prevenir la aparición de calambres. La leche y derivados son también una importante fuente de vitaminas y minerales, como calcio, potasio y magnesio.

Precisamente, el magnesio es un mineral que el cuerpo utiliza para los procesos de contracción muscular. Este mineral actúa como relajante muscular (aunque también interviene en su contracción). Además, es imprescindible para que el calcio se absorba correctamente (otro mineral muy implicado también en la fisiología del músculo).

Las contracciones musculares se producen en respuesta a impulsos nerviosos, rol en el que también está presente el magnesio, razón por la cual es muy importante incorporar este mineral en la alimentación.

Los tipos de alimentos que contienen magnesio son principalmente los cereales y semillas integrales, verduras y hortalizas de hojas verdes, legumbres y frutos secos.

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¿Es necesario consultar al médico?

Por lo general, los calambres suelen durar unos segundos y desaparecen por sí solos o luego de realizar algún ejercicio de elongación. No obstante, si los calambres presentan algunas de las siguientes características es recomendable consultar al médico:

  • Causan molestia intensa.
  • Están relacionados con la hinchazón, enrojecimiento o cambios de la piel.
  • Están relacionados con la debilidad muscular.
  • Son muy frecuentes.
  • No mejoran con cuidado personal.
  • No están relacionados con una causa obvia, por ejemplo, ejercicio extenuante.

En tanto, en el caso de visitar al médico, es recomendable ir preparado y poder brindarle la información más precisa posible, por lo que se recomienda ser lo más preciso posible en cuanto a la frecuencia en la que se presentan los calambres en manos o pies.

En tanto, el profesional médico indagará sobre algunos aspectos que facilitarán el diagnóstico, las causas y los posibles tratamientos, como cuándo empezaron los calambres, qué estaba haciendo en el momento que aparecieron, si los estiramientos alivian los calambres o la existencia de síntomas asociados.

ADVERTENCIA: Este artículo no debe considerarse como un equivalente de una consulta médica profesional. Consulte a su médico de confianza ante cualquier duda sobre este u otro tema relacionado con su salud.