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Así es cómo tu cuerpo te ayuda a reconocer que sufres de ansiedad

Escrito por Estefanía Mac | Fecha actualizada September 12, 2017

A nadie le gusta admitir que tiene un problema, aunque ese sea el primer paso que hay que dar para solucionarlo.

Nuestra salud mental y física están estrechamente ligadas. Si tu mente o corazón enferman, tu cuerpo no tardará en afec_t_arse. Es de suma importancia conocer el problema desde la raíz, es decir, saber que causan todas esas afecciones que se producen en nuestro cuerpo y de dónde se originan.

La ansiedad es uno de esos problemas mentales que afectan tu salud física. Según científicos de la Universidad de Cambridge, en Inglaterra, al menos “300 millones de personas en el mundo” padecen de estos trastornos. La ansiedad no es más que un estado mental o una condición psicológica que se origina como un sistema de alerta o defensa ante situaciones que se consideran amenazantes, incomodas o de mucha presión.

La realidad es que no muchas personas conocen con profundidad sobre esta enfermedad y aunque experimenten a lo largo de su vida muchos síntomas, nunca estarán lo suficientemente familiarizados como para saber el impacto negativo que esta suele tener en su vida diaria. Esta condición no solo afecta a tu salud física, también perjudica tu estado emocional y psicológico a tal magnitud que no permite tener una vida social armoniosa.

En la mayoría de los casos, esta condición se da de forma pasajera, ya sea porque has sometido tu organismo a mucho estrés o por etapas extremas de depresión o preocupación, llegando a convertirse en un problema crónico y muy frecuente. Conoce cuáles son las principales señales físicas que se presentan cuando tienes ansiedad.

1) Transpiración en exceso

La transpiración es una función natural que tu organismo presenta para mantener normal la temperatura corporal. Pero al tener ansiedad producimos largos periodos de estrés, tensión emocional o miedo. Debido a esto las glándulas sudoríparas sufren una alteración considerable en su actividad, provocando un exceso de sudor en tu cuerpo.

2) Problemas estomacales

Si tu cuerpo experimenta muchos episodios de estrés y de nerviosismos, puede llegar a perjudicar la digestión de tu estómago. Cuando estos episodios son crónicos pueden provocar problemas a nivel de los intestinos (ardores, vómito, diarrea e incluso alteraciones en la flora bacteriana).

Si estos síntomas continúan a largo plazo pueden llegar a causar algunas enfermedades como:

3) Problemas de garganta

Los dolores en la garganta son muy frecuentes en las personas que padecen ansiedad, debido a las contracciones a las cuales se somete los músculos de esa zona.

  • Sentir la garganta pesada, dificulta para tragar los alimentos y hasta el cambio de tu voz, son señales evidentes de que sufres de ansiedad.

4) Dolores torácico

Debido a la tensión muscular y la respiración excesiva que suelen presentarse en los momentos de estrés, se originan diversos dolores en la zona torcida, sobre todo en el centro del pecho. Además, las personas con esta condición en nivel extremo tienden a sufrir problemas cardiovasculares, debido al incremento constante del ritmo cardiaco, al aumento de la presión sanguínea y a la sobreproducción de la hormona del estrés “cortisol”.

Dolores en el centro del pecho, falta de aire, respiración excesiva, dolor en las costillas, puede ser un claro indicio de que padeces de algún problema vinculado al estrés.

5) Dolores de cuello y hombros.

La gran tensión que se genera por los episodios de ansiedad, suelen traer contracciones en el trapecio (músculo que cubre la nuca, hombros y toda la espalda). Generalmente, estas tensiones inciden en la inflamación de este músculo, generando grandes dolores de cuello, lumbagos, torticolis, entre otros.

6) Insomnio

Los trastornos del sueño son padecimientos que se vinculan directamente con la ansiedad, y estos afectan a la parte del cerebro que desarrolla el ciclo habitual del sueño-vigilia.

  • Mover las piernas inconscientemente.
  • Dificultad para conseguir una posición cómoda.
  • Sonambulismo.
  • Energía excesiva en tu cuerpo
  • Falta del “sueño profundo”(es el sueño conciliador, el que necesitamos para generar el descanso que necesita nuestro cerebro).

7) Cefaleas y migrañas

Cuando decimos ansiedad, hablamos de efectos psicológicos. Al ejercer presión mental a nuestro cerebro (preocupaciones, miedos, tristezas, episodios de ira) hace que desequilibremos el funcionamiento habitual que este debería realizar (circulación de la sangre, oxigenación, etc.), por ello, su mecanismo de defensa contra todo esto son las migrañas y los dolores de cabeza.

8) Alteraciones cutáneas

La mente y el cuerpo son un solo ser, al tener ansiedad nos perjudicamos psicológicamente y esto a su vez incide en alteraciones en el desarrollo estético de nuestra piel.

  • La resequedad de la piel, episodios de rasquiñas, erupciones en cara, brazos y manos, algunos casos hasta acné son síntomas comunes que puedes presentar si sufres de esta condición.

Algunas recomendaciones para controlar la ansiedad:

  • Práctica alguna técnica de relajación (yoga, respiración profunda).
  • Ejerce un hábito alimenticio saludable.
  • Somete tu cuerpo a ejercicios físicos (deshazte del exceso de energía que tienes).
  • Adáptate a un ambiente donde te sientas sano, confortable y cómodo.
  • Complace tus necesidades básicas y no bloquees la aceptación de nuevas cosas.
  • Conversa sobre tu problema de ansiedad con personas que de verdad entiendan y comprendan tu situación. El expresar tus emociones, genera psicológicamente síntomas de alivio y de confortabilidad.