Cómo almacenar botas de esquí

Escrito por Jackie Lohrey | Traducido por Sofia Loffreda
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Cuidar tus botas de esquí incluye conservarlas para almacenarlas entre cada uso y durante el verano. Las medidas que debes tomar al guardarlas incluyen una higiene adecuada y pueden afectar significativamente la vida útil de tus botas.

Almacenamiento entre uso y uso

Quita el forro de las botas de esquí. Si las botas no tienen un forro extraíble, coloca periódico abollado en la punta de la bota de esquí para ayudar a absorber la humedad.

Usa un paño húmedo para limpiar el cuerpo de la bota y un cepillo de dientes para limpiar los residuos de difícil acceso, como entre la hebillas.

Seca las botas de esquí. GoOutdoors.com recomienda secarlas naturalmente, al aire libre, pero si están muy húmedas, puedes utilizar un secador de botas como un método alternativo.

Guarda las botas de esquí en un ambiente oscuro y seco, como el rincón de tu armario. No guardes las botas en un contenedor cerrado ya que esto puede desarrollar un olor desagradable.

Almacenamiento al finalizar la temporada de esquí

Retira los forros de las botas y lávalos a mano con un jabón suave. Sécalos bien.

Limpia tus botas de esquí y sécalas completamente.

Coloca una horma en cada bota de esquí para asegurarte de que mantenga su forma adecuada durante el almacenamiento fuera de temporada. Asegúrate de que la lengüeta de la bota esté plana.

Abróchalas sueltamente como medida adicional para garantizar que conserven su forma correcta.

Coloca cada bota en una bolsa de plástico por separado y guárdalas en un lugar seco y oscuro.