Alimentos y bebidas saludables para personas con problemas de riñones grado 3

Escrito por Leigh Ann Morgan
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La Fundación Nacional del Riñón afirma que alguien con índice de filtrado glomerular (IFG) de entre 30 a 59 ml/min posee una enfermedad renal de grado tres. El IFG mide cómo los riñones filtran los desechos de la sangre. En una enfermedad renal crónica de grado tres, la nutrición cumple un papel importante en la prevención de complicaciones. Una dieta renal restringe el consumo de sodio, potasio, proteínas y fósforo, lo que reduce el trabajo de los riñones y puede retrasar el avance de la enfermedad renal.

Refrigerios bajos en sodio

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Los riñones con deterioro funcional tienen dificultades para mantener los niveles normales de sodio y líquido en la sangre. Cuando los niveles de sodio aumentan, el cuerpo retiene líquidos, lo que causa hinchazón en los párpados, tobillos, pies, piernas y manos. Consumir refrigerios bajos en sodio reduce la cantidad de sodio en la sangre y previene la retención excesiva de líquido. Evita consumir refrigerios con alto contenido de sodio como papas fritas, pretzels salados, palomitas de maíz saladas y comidas rápidas. Reemplázalas con alternativas bajas en sodio, como palomitas de maíz sin sal, pretzels sin sal y galletas sin sal.

Frutas y vegetales bajos en potasio

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Cuando los riñones dejan de funcionar adecuadamente, es complicado que puedan controlar la cantidad de potasio en la sangre. Los niveles elevados de potasio causan fatiga, parálisis muscular, pulso cardíaco irregular y otros problemas serios, por lo que reducir la cantidad de potasio en la dieta ayuda a prevenir complicaciones. Evita consumir frutas y vegetales con altos niveles de potasio. Entre estos alimentos se incluyen los bananos, naranjas, kiwis, papas y camotes. Reemplaza estos alimentos por pimientos, cebollas, manzanas, sandías, arándanos, zanahorias, pepinos y uvas, según la Escuela de Medicina de Wisconsin.

Alimentos bajos en fósforo

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Los niveles de fósforo en los riñones aumentan cuando no se mantienen los niveles normales de minerales en la sangre. Los niveles elevados de fósforo causan la disminución del nivel de calcio, hiperparatiroidismo secundario y cambios óseos, según The Merck Manual for Healthcare Professionals (el manual Merck para profesionales del cuidado de la salud). Restringir el consumo de fósforo en la dieta ayuda a restaurar los niveles de fósforo normales y prevenir estas complicaciones. Reemplaza los alimentos con alto contenido de fósforo por alternativas bajas en fósforo, como caramelos duros, paletas de fruta congeladas, sorbetes, queso fresco, leche de arroz, palomitas de maíz y bebidas claras suaves.

Carnes magras

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La Asociación Americana de Pacientes Renales declaró que los pacientes con enfermedades renales deberían consumir diariamente 0,6 g de proteína por cada kilo de peso corporal. Esto quiere decir que una persona que pesa 150 libras (67,5 kg) necesita consumir 41 g (1,45 oz) de proteína por día. Porciones pequeñas de carne de ave y carnes magras ayudan a cumplir estos requerimientos sin poner demasiada presión en los riñones.

Bebidas bajas en calorías

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Ya que los riñones controlan los niveles de líquidos en el cuerpo, las bebidas que consumes también influyen en la gestión de la enfermedad renal. Una persona con un problema renal de grado tres probablemente deba restringir el consumo de líquidos para prevenir la hinchazón y otros síntomas relacionados al exceso de líquidos en el cuerpo. Bebe agua, leche parcialmente descremada y bebidas claras suaves. Evita las bebidas de cola suaves ya que contienen ácido fosfórico y pueden aumentar los niveles de fósforo en la sangre.