Actividades para el rango de movimiento en el anciano

Escrito por Van Thompson | Traducido por Anibal Julian Barbosa
Los programas basados en estiramientos ​​como el yoga pueden ayudar a aumentar tu amplitud de movimiento.
Thinkstock/Comstock/Getty Images

Tu rango de movimiento puede afectar todo, desde tu capacidad para perder peso a las actividades cotidianas difíciles, como caminar y levantarte. Si tus articulaciones no pueden moverse con eficacia, puedes sentirte rígido o evitar la actividad física por completo. Las personas mayores no necesariamente tienen que adoptar programas especiales de ejercicios, pero debido a que el riesgo de fracturas óseas y la incidencia de la artritis y otras enfermedades es generalmente más alta en esta población, es aconsejable que puedan comenzar con ejercicios suaves y poco a poco hagan los más desafiantes.

Comienza con una clase de yoga de nivel inicial. Tu centro de recreación local o centro para adultos mayores pueden ofrecerte una clase dirigida específicamente a las personas mayores. El estiramiento suave de yoga puede ayudar a aflojar los músculos tensos y aliviar el dolor, mejorar poco a poco tu rango de movimiento. Un estudio realizado por investigadores del Departamento de Medicina Física y Rehabilitación de la Universidad de Virginia y el Centro para el Estudio de las terapias complementarias y alternativas encontró que el yoga puede mejorar el andar y reducir el dolor en los ancianos. Puedes usar tu clase de yoga como una introducción a una nueva rutina de ejercicio físico o puedes continuar con una cada vez más difícil a medida que el yoga te haga ganar flexibilidad y rango de movimiento.

Inicia una rutina diaria para caminar. Caminar puede ayudarte a mejorar el dolor en las articulaciones mediante el fortalecimiento de los músculos y la actividad física regular puede incluso revertir la pérdida ósea que acompaña a la osteoporosis, además de mejorar la salud de articulaciones y huesos. Sigue con una breve rutina de 20 a 30 minutos desde un ritmo lento a moderado y poco a poco aumenta la velocidad y la duración de las caminatas.

Imita los movimientos diarios que haces. Por ejemplo, haz de 5 a 10 círculos con los brazos cada mañana y luego encoge de hombros y suavemente mueve los hombros hacia arriba y hacia abajo. Practica doblando las rodillas en cuclillas y manteniendo la espalda recta, y flexiona las muñecas para mantener la flexibilidad. Mover el cuello hacia adelante y atrás y de lado a lado puede ayudarte a prevenir el dolor de cuello. Levantar las piernas, ya sea mientras estás acostado o sentado en una silla, pueden ayudarte a mejorar la movilidad de la pierna.

Consejo

Habla con tu médico antes de comenzar cualquier nueva rutina de ejercicios, ya que puede que tengas que centrarte en un área específica de tu cuerpo o evitar ciertos ejercicios.

En el yoga, puedes modificar las posiciones para que sean más fáciles o menos dolorosas, así que pregunta a tu instructor para obtener ayuda si tú estás teniendo dificultad con una actitud específica.

Advertencias

Si algo duele, evita hacer ejercicio hasta que tengas la oportunidad de hablar con tu médico.