Cómo usar el aceite de semillas de rosa mosqueta

Escrito por Jody Braverman | Traducido por Vanesa Sedeño
rosehips image by Vonora from Fotolia.com

Los chilenos usan aceite de semillas de rosa mosqueta desde hace cientos de años como un tratamiento cosmético para la piel, pero sólo en el último tiempo ganó popularidad en otras partes del mundo. Un estudio realizado en la Universidad de Santiago, en 1989, que involucró a 180 pacientes con daños moderados y graves en la piel debido al sol, el envejecimiento, la radiación o la dermatitis, demostró que "el aceite de semillas de rosa mosqueta regeneró la piel, redujo cicatrices y arrugas, impidió el avance de las arrugas y el envejecimiento, y contribuyó con la recuperación del color y el tono natural de la piel", según la información del sitio web herbalremediesinfo.com.

Limpia la piel y sécala con una toalla, con suavidad.

Aplica aceite de semillas de rosa mosqueta sin diluir sobre el rostro y el cuerpo dos veces por día para tratar arrugas, cicatrices, daños solares, dermatitis, estrías y zonas descoloridas. Usa el aceite como hidratante diario sobre todo tipo de piel.

Masajea el aceite sobre la piel hasta que lo absorba por completo. No enjuagues la zona.

Aplica este aceite dos veces por día durante el tiempo que desees incrementar la hidratación de la piel seca. Úsalo durante al menos tres meses para tratar la apariencia de cicatrices, fotoenvejecimiento, arrugas, dermatitis y otras condiciones médicas.

Consejo

El aceite de semillas de rosa mosqueta no es apropiado para personas con piel grasa o propensas a sufrir acné.

24 horas antes de aplicar el aceite en todo el rostro o el cuerpo, realiza una prueba para determinar si surge alguna reacción alérgica. Aplica una pequeña cantidad de producto sobre una zona poco visible y espera un día completo. Si se genera picazón o enrojecimiento, no uses el aceite.

Advertencias

El aceite de semillas de rosa mosqueta es más perecedero que otros aceites y se debe almacenar en el refrigerador.