5 posturas de yoga para hacer en el trabajo

Escrito por Pablo Gowezniansky
El yoga ha venido a quitarnos de nuestro sedentarismo.
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El yoga ha venido a quitarnos de nuestro sedentarismo. Ha revolucionado nuestra forma de comprender el cuerpo y nos ha hecho conscientes de la importancia de mantenerlo ágil y en movimiento. Si estás sentado largas horas en el trabajo, estas cinco posturas te ayudarán a mantener tu espalda flexible, tu pecho descansado, y tus brazos y manos relajados. Aflojarás el cuello y no acumularás tensiones. Son posturas simples y fáciles de hacer, y mejorarán notablemente tu calidad de vida.

Estiramiento lateral

Cada una o dos horas es importante que realices estiramientos.
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Es importante movilizar al cuerpo luego de estar durante tanto tiempo sentado. El cuerpo humano está preparado para estirarse, mantenerse flexible y en movimiento. Un trabajo sedentario afectará a tu motricidad general, por eso cada una o dos horas es importante que hagas estiramientos. Para comenzar párate de la silla bien erguido. Entrelaza tus manos por encima de la cabeza e inhala profundo, buscando que las palmas de las manos suban como si quisieran ir hasta el techo, pero sin tensionar los hombros. Luego exhala y lleva tu cuerpo hacia la derecha. Mantente dos respiraciones estirando. Una vez más inhala hacia el centro y hacia arriba, y luego exhala hacia la izquierda. Mantente dos respiraciones. Finalmente vuelve hacia el centro y arriba, inhalando y llevando tus palmas hacia el techo, y luego exhala y haz descender los brazos hacia los lados de tu cuerpo.

Flexión hacia delante

Si haces los ejercicios ansioso, con un reloj detrás, no estarás haciendo yoga.
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Vuelve a sentarte en la silla de trabajo. Tómate del asiento con ambas manos e inhala y abre bien el pecho, estirando la zona pectoral. Luego entrelaza los dedos por detrás de la espalda, inhala abriendo el pecho y exhala llevando el torso hacia las piernas, con la mirada fija en el suelo y las manos estiradas hacia atrás. Vuelve hacia arriba. Repite ambos movimientos tres veces. Tómate tu tiempo, hazlo con paciencia, el cuerpo se abre si lo tratas con respeto. Si haces los ejercicios ansioso, mirando el reloj, no estarás haciendo yoga. El yoga busca relajarte a través de un acompañamiento profundo de la respiración; esto requiere que te tomes un tiempo en cada movimiento y que hagas las transiciones con suavidad.

Extensión parado

Una vez que tu espalda se encuentre bien estirada, suelta la cabeza, lleva la cola hacia atrás  y mantén la posición.
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Vuelve a pararte y posiciónate detrás de la silla que utilizas en el trabajo. Toma con las palmas la parte superior del respaldo, posicionándote a una distancia tal que al soltar la cabeza, tu espalda pueda quedar perfectamente estirada. Una vez que tu espalda se encuentre bien estirada, suelta la cabeza, lleva la cola hacia atrás y mantén la posición. Haz diez respiraciones profundas. Percibirás cómo los hombros se estiran y se relajan, como se afloja la espalda y te hará sentir de maravillas. Luego de hacer diez respiraciones profundas, desarma la postura y vuelve a la silla..

Saludo en torsión

Este ejercicio te ayudará para movilizar la columna vertebral.
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Siéntate en la parte delantera de la silla, apoyando solo la cola. Coloca las manos en saludo en el pecho; esto es: ubica las palmas de las manos juntas, en un suave contacto sin presión, a la altura de tu pecho. Luego haz una torsión mirando hacia tu izquierda y llevando el codo izquierdo por el lateral de la rodilla izquierda. Una vez que alcances la posición, trábala y comienza a inhalar y a exhalar profundamente. Mantén 10 respiraciones de un lado y luego vuelve al centro y haz la postura del otro lado. Mantén otras 10 respiraciones. Este ejercicio te ayudará para movilizar la columna vertebral, agilizando y descontracturando toda la parte media y superior de la espalda.

Brazos levantados

Este movimiento te ayudará a relajar los brazos, las muñecas y los dedos.
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Abre tus brazos y dobla codos a 90 grados. Abre bien las manos. Lo que harás será inhalar desde las costillas, llevando el pecho hacia arriba. Al exhalar permitirás vaciarte de aire y sentirás cómo suavemente los brazos se hunden hacia abajo. Repetirás este ejercicio entre 10 y 15 respiraciones profundas. Te ayudará a relajar los brazos, las muñecas y los dedos, permitiendo que no se anquilosen tras estar tanto tiempo sosteniendo el mouse o escribiendo sobre el teclado. Además sentirás un alivio inmediato en tu pecho y percibirás la cabeza más relajada, y las ideas más frescas.