14 signos de que no estás bebiendo demasiada agua

Escrito por Germán Lapiz
Un joven bebiendo agua en el bosque
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Nuestro organismo necesita alrededor de dos litros de agua por día para funcionar con normalidad y evitar problemas de salud. Cuando no ingerimos las cantidades indicadas anteriormente el cuerpo comienza a enviar señales para que se reponga el porcentaje de líquido perdido. En el siguiente artículo encontrarás 14 signos de que no estás bebiendo suficiente agua.

Sed excesiva

Una mujer sedienta bebiendo agua de una botella
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La sensación de sed se genera cuando el cuerpo pierde entre el 1% y 2% de su volumen total de agua. El cerebro envía una señal al resto del organismo para que comencemos a sentirnos sedientos y caigamos en la cuenta de que necesitamos beber líquido. El proceso se repetirá hasta que los niveles de agua vuelvan a la normalidad. La sed es uno de los indicadores más comunes y efectivos del cuerpo.

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Boca seca

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Cuando las membranas mucosas de la garganta y boca no presentan la lubricación adecuada la boca se reseca. La única solución para este signo de deshidratación es ingerir agua. Otras bebidas como las gaseosas o refrescos azucarados solo cortarán los síntomas por un período corto de tiempo. Ante esta situación los especialistas también recomiendan evitar el café y el té. El alto porcentaje de cafeína de esas infusiones hacen que la boca se reseque.

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Piel reseca

Imagen de una mano reseca
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Uno de los signos de deshidratación más comunes en las personas es la resequedad en el cutis. La piel es el mayor órgano del cuerpo humano y requiere abundante agua para permanecer hidratado. Al no presentar los volúmenes necesarios para cumplir con sus funciones el cuerpo deja de producir sudor y al no producir sudor, no se logran eliminar las toxinas. Esto generará múltiples inconvenientes como ardor, picazón o cortaduras.

Orina oscura

Una mujer sentada sobre un inodoro
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El color de la orina es otro buen indicador para saber si necesitamos hidratarnos. Si el color es amarillo claro significa que estamos tomando suficiente agua. Cuando es amarillo oscuro significa que los riñones están almacenando líquidos para mantener activas otras funciones corporales, como la desintoxicación, y es necesario beber agua. Las personas mayores deben prestar especial atención al color de la orina para darse cuenta si necesitan hidratarse porque la señal de la sed se torna menos eficiente con el paso del tiempo.

Mal humor

Imagen de un hombre con actitud amenazadora
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Estudios realizados por el Instituto de Investigación de Medicina Ambiental de Estados Unidos y la Universidad de Connecticut señalan que cuando el cuerpo presenta signos de deshidratación nuestro estado de ánimo se altera y comenzamos a sentirnos tensos o enojados. "Nuestra sensación de sed en realidad no aparece hasta que estamos un 1% o 2% deshidratados. Para entonces, la deshidratación ya ha empezado a impactar a nuestra mente y cuerpo", reveló Lawrence E. Armstrong, Director de las investigaciones.

Ojos secos

Un hombre colocándose gotas para los ojos
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La sequedad ocular se produce por falta de hidratación. Si el cuerpo no cuenta con suficiente cantidad de agua --de 8 a 10 vasos diarios-- los lagrimales se secan y pueden ocasionarse varias lesiones. Esta situación se agrava si la persona utiliza lentes de contacto. Asegúrate de beber abundante agua para que el organismo logre producir suficientes lágrimas y mantener humedecida la membrana mucosa que resguarda al ojo y evita diferentes tipos de infecciones.

Cansancio

Un hombre duerme sobre el sillón mientras es observado por otra mujer
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La falta de agua en los tejidos disminuye la velocidad de la actividad enzimática y el cuerpo debe recurrir a los líquidos que se almacenan en la sangre para cumplir con todas las funciones. Esa situación hace que comience a faltar oxígeno y nos sintamos cansados o somnolientos. Si practicas deporte y además tienes una actividad laboral demandante será necesario que te hidrates con mayor frecuencia para generar la energía que el cerebro requiere y mantener el resto de las funciones eficientes.

Hambre

Un hombre comiendo con palillos chinos
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Cuando el cuerpo presenta signos de deshidratación es muy común confundir la necesidad de ingerir líquido con el hambre. Este fenómeno se produce porque la señal de sed llega a través de las mismas hormonas (leptina y grelina principalmente) que las del apetito. Los nutricionistas recomiendan beber agua cuando sentimos hambre y luego esperar unos minutos. Si la sensación continúa, significa que tenemos que comer. Si el deseo de comer desaparece, quiere decir que era sed.

Dolores articulares

Una mujer tomándose la espalda
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Estudios realizados en personas que manifiestan dolores articulares indican que la causa de las dolencias se deben en gran medida a la falta de hidratación. Los cartílagos almacenan un alto porcentaje de agua (80%) para mantener las articulaciones lubricadas y evitar que los huesos se rocen entre sí. Este proceso suaviza todos los movimientos del cuerpo, evita impactos bruscos que puedan dañar la estructura ósea e impide que aparezcan los daños típicos de la artritis.

Problemas digestivos

Una mujer con dolor de estómago
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La falta de agua afecta directamente las funciones normales del intestino y hace que el proceso digestivo se torne más lento. Al desacelerarse este mecanismo se acumulan desechos en el intestino grueso y se produce estreñimiento. La acidez estomacal y la indigestión también se ocasionan por la disminución de mucosidad provocada por la falta de líquidos en el organismo. Si estos síntomas persisten el colon se inflama y con el paso del tiempo aparecen infecciones más graves como la colitis.

Dolor de cabeza

Una mujer sufriendo un dolor de cabeza
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Si nuestro organismo presenta niveles de agua más bajos de los normales los vasos sanguíneos del cerebro se inflaman para estimular la circulación y se produce la sensación de migraña o dolor de cabeza. Cuando estamos deshidratados el cuerpo pierde la capacidad de regular la temperatura y la mejor solución es beber un gran vaso de agua fría para volver a establecer los parámetros normales.

Envejecimiento prematuro

Un hombre con arrugas y transpirado
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Claudia Andrea Yáñez Jacques --médica certificada por el Consejo Mexicano de Dermatología-- sostiene que si la deshidratación se encuentra alrededor del 2% “comienzan a presentarse pliegues, arrugas y manchas, que dan pauta a un envejecimiento prematuro”. Cuando nacemos nuestro cuerpo contiene un 80% de líquido, pero el porcentaje cae al 70% al pasar a la adultez y continúa disminuyendo con el paso del tiempo. Para evitar el deterioro del organismo, mantenerse saludables y preservar la piel fresca es muy importante ingerir dos litros de agua por día.

Hipertensión

Imagen de una persona tomándose la presión
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La sangre que fluye a través de nuestro cuerpo está compuesta por un 90% de agua. Cuando el organismo se encuentra deshidratado se torna más espesa y esa situación empeora la circulación, hace que se contraigan los vasos sanguíneos y genera hipertensión. En los casos más extremos la deshidratación aguda puede ocasionar muerte por shock hipovolémico. Este fenómeno se produce por el descenso rápido de la circulación sanguínea que impide la llegada de oxígeno a los diferentes órganos y tejidos del cuerpo.

Depresión

Una joven con signos de depresión
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Una investigación publicada por la Universidad de Tufts reveló que la deshidratación puede causar depresión y ansiedad. Los estudios realizados sobre diferentes atletas indicaron que la falta de agua en el tejido cerebral reduce la energía eléctrica necesaria para que el organismo funcione con normalidad. El estado de ánimo de los estudiantes que se sometieron al experimento se encontraba afectado por el bajo porcentaje de líquidos a la hora de someterse al examen.