10 ejercicios que puedes hacer desde tu escritorio

Escrito por Rosario Vázquez
Dedicarte unos minutos al día frente al escritorio mejorara tu salud.
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¿Mientras trabajas no te sientes bien? Esto frecuentemente se debe a que te sientas mal, por largos períodos de tiempo. Claro, si nunca te enseñaron a sentarte correctamente, ni se te ocurriría que podías ejercitarte aún mientras estás frente a tu escritorio. ¡Pero puedes cambiar esto! No hay razón para no dedicarte unos minutos al día que se verán reflejados en un mayor desempeño laboral y salud corporal. Aquí te proporcionamos un breve manual de ejercicios que te ayudarán a destensar esos miembros que se adormecen y resienten mientras trabajas sedentariamente. Así que, ¡manos a la obra!

La mejor medicina: Prevenir, antes que tu espalda lo lamente

No le des la espalda a tu propia espalda, ¡ejercítala!
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Lo primero que debes evitar es la joroba, evitando así la deformidad conocida como cifosis. No seas negligente ante los avisos de tu cuerpo. Al estar sentado frente al escritorio, tu espalda será la primera afectada. No esperes a necesitar fisioterapia. Al momento de sentir rigidez haz una pausa. Comienza ejercitando tu espalda y hombros. Aprovecha que estás sentada en una silla y colócate a la orilla. Ponte derecha, dobla los brazos a la altura del tórax lateral y con los antebrazos horizontales lleva los codos atrás tratando de juntarlos para estirar los omóplatos. Hazlo durante cinco segundos, varias veces.

¿Estás tan encorvada que de perfil pareces un signo interrogativo?

Haz de tu espalda y cuello la columna que necesitas.
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¡Mejor cambia esta deformación de tu columna por la forma recta de un signo exclamativo! No basta con tener un asiento ergonómico. Recuerda que el cuello es parte de la columna vertebral y que para no tener dolor de cabeza, después de pasar horas frente a tu escritorio, es necesario aminorar la tensión no sólo de tu espalda sino también de tu cuello. Mantén derecho el cuello y la coronilla en dirección del techo. Para suavizar los músculos tensos del cuello, llévalo de izquierda a derecha y viceversa, de atrás hacia adelante y después continúa con giros en varias direcciones.

Evita entumecimientos de piernas, pies, rodillas e ideas

A veces con sólo levantarte y caminar un poco ayudarás a tus piernas.
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El entumecimiento de piernas y pies, y el dolor de rodillas, pueden bloquear, inconscientemente, tus ideas. Todo está conectado. Por lo que, no está de más ejercitar estos miembros de tu cuerpo de la misma manera en que lo sugieren los manuales de viajes. ¿Recuerdas esos consejos? No tengas cruzadas las piernas mientras trabajas sentado. Estira las piernas frecuentemente y haz movimientos circulares con los talones. Es bueno levantarte del asiento y andar de vez en cuando para reactivar la circulación de la sangre y despejar la cabeza. ¡Ponlos en práctica!

No seas codo con tu salud, ejercita también tus brazos y codos

Es recomendable activar la circulación de la sangre a los brazos.
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Haz con los brazos lo mismo que hiciste con las piernas. Estíralos y levántalos para reactivar el flujo sanguíneo y desentumecer los músculos que los conforman. Seguramente trabajas la mayor parte del tiempo con los codos doblados sobre tu escritorio para teclear o escribir. Por esto, es recomendable sacudirlos desde los hombros hasta las manos. No olvides las muñecas, abrir y cerrar las manos y mover los dedos. Recuerda que la frecuencia de estos ejercicios, dependerá de las molestias que sientas y del tiempo que tú misma te concedas para su ejecución.

Una secretaria con cintura de avispa

Los asientos son buenos auxiliares para las torsiones de cintura.
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El tiempo que estás sentada puedes aprovecharlo para hacer todo tipo de torsiones que van de la cintura a la espalda. Gira de izquierda a derecha y viceversa. Cuando gires a la derecha dirige tu brazo derecho por detrás de tu espalda, lo más lejos posible, mientras que con el izquierdo te jalas ayudándote del asiento. Esfuérzate tanto como puedas, siempre y cuando no te causes dolor. Inhala antes de hacer el giro y exhala para profundizarlo. Para que tu sueño de tener una cintura de avispa sea real, realiza las torsiones frecuentemente y mantenlas por unos segundos. ¡Sé constante!

Dile adiós a los aros de grasa

No es tan difícil encontrar tiempo para ejercitar el abdomen y los glúteos
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Está de más señalar las desventajas de estar sentada todo el día. Sin embargo, ¡mira la otra cara de la moneda! Si no tienes mucho tiempo para ir al gimnasio, pero sí de sobra el que pasas sentada, aprovecha varios de esos minutos a tu favor. Con una serie de ejercicios sencillos puedes empezar la transformación de tu apariencia. Aprieta glúteos y abdomen por varios segundos, suelta, relaja y vuelve a intentarlo. Tú decides cuanta firmeza quieres trabajar.

¿Yoga y salud mental en la oficina?

Medita desafiando la
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¡Sí, es posible! Siempre y cuando logres disciplinarte. Aunque parezca exagerado, trabajar frente al escritorio por largas horas te puede ocasionar no sólo lesiones debido a inflamaciones o contusiones y enfermedades por sedentarismo, sino también frustraciones y problemas mentales. Aquí, tu mejor aliado es el yoga. Cierra los ojos, juntando las palmas de las manos y colócalas frente al pecho (o sobre las rodillas), separando los hombros de la cabeza. Inhala y exhala profundamente. ¡Concéntrate unos momentos en tu propia respiración y no pienses en nada! Esto te ayudará a alcanzar lucidez y un mejor humor el resto del día.

Estiramientos para las piernas, espalda y nuca

Los estiramientos de piernas y columna ayudan a trabajar más cómodamente
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Benefíciate de los momentos muertos en que tu computadora requiere de tiempo para avanzar y aléjate de la pantalla. Empieza con estiramientos pero cuidando siempre tus articulaciones. Si deseas alcanzar el piso con tus manos asegúrate de tener apretadas las corvas (parte de atrás de las rodillas). Inhala estando de pie y exhala al doblarte hacia abajo. Dirigir la coronilla al suelo te ayudará a estirar mejor la espalda alta y baja. Cuando hay recesos más prolongados puedes intentar acompañarte de una colega. ¡Esto ayudará a crear vínculos amistosos más fuertes y el ambiente de trabajo será más ameno!

¡El árbol en la oficina eres tú!

Dale vigor a tu cuerpo y adorna así tu lugar de trabajo.
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Toma un respiro. Ponte de pie y realiza la asana (postura yóguica) llamada "La montaña". Hazlo con los pies juntos, o dale un poco de dificultad, levantado la pierna izquierda lo más arriba que puedas, aprieta la planta del pie contra el muslo mientras mantienes firme toda la pierna con la que te sostienes. Levanta las manos al cielo y junta las palmas de las manos. Haz lo mismo con el otro lado. Mira a un punto fijo en la pared. Si puedes mantener el equilibrio con los ojos cerrados ¡adelante! No olvides respirar y hazlo con mucha consciencia.

Si tú trabajas alegre mejorás el ambiente de trabajo en la oficina.
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Ya que le dediques más tiempo a tu cuerpo, hasta el espacio donde trabajas se transformará y tú harás un mejor trabajo. Una mente sana es consecuencia de un cuerpo también sano. Así que recuerda que el principal ejercicio mientras trabajas frente a tu escritorio, es estar alerta. Acuérdate de mover tus articulaciones y las partes de tu cuerpo en tensión. Eso ayudará a que te sientas más libre y con más energía en el trabajo. ¡Así que libérate de los prejuicios de que alguien que trabaja en oficina por mucho tiempo no puede estar en buena forma!