¿Qué es el yoga restaurativo?

El yoga restaurativo se esfuerza para descansar los músculos y la mente. Las poses se sostienen durante varios minutos a la vez, hasta 15 minutos después de un calentamiento inicial que puede incluir saludos al sol o vinyasas suaves (movimientos entre poses con cada respiración). Jillian Pransky, directora nacional de yoga restaurativo de Yoga Works, dice que "se puede perder la huella de tu forma física", mientras estés en una pose meditativa del yoga restaurativo.

Historia

En la raíz de las clases de yoga restaurativo modernas están las enseñanzas de BKS Iyengar, quien enseñó a sus estudiantes a utilizar diversos accesorios con el fin de perfeccionar las poses. Sus enseñanzas se convirtieron en un estilo oficial de yoga, apropiadamente llamado "Iyengar Yoga". Las enseñanzas de Iyengar inspiraron directamente la creación del yoga restaurativo. Judith Lasater Ph.D., una de sus alumnas, popularizó el yoga restaurativo, como se le conoce hoy en día.

Función

El yoga restaurativo trabaja para sanar tu cuerpo emocional y físicamente. Puedes disfrutar de una práctica de yoga restaurativo cuando tengas un momento traumático en tu vida, o cuando simplemente necesitas descansar el cuerpo y la mente completamente. Al igual que los formatos regulares de yoga, las poses del yoga restaurativo pueden tratar todo el cuerpo a la vez o trabajar apuntando a áreas más específicas. Por ejemplo, la relajación mientras estás apoyado ayuda a que todo el cuerpo y la mente se relajen, mientras que la pose de reclinado de ángulo obligado generalmente se centra en la apertura de las caderas.

Poses

Muchas poses regulares del yoga se convierten en poses del yoga restaurativo con la ayuda de accesorios y modificaciones. Algunas poses populares restaurativas incluyen la pose del niño (las caderas descansan sobre los talones y la parte superior del cuerpo se acuna con una almohada o apoyo), la pose de las piernas contra la pared (un apoyo bajo la espalda, la cadera y/o las piernas), el reclinado de ángulo obligado (con apoyos bajo las piernas, los brazos y la cabeza ) y la relajación o savasana (los pies descansan sobre una manta, con las piernas sobre una almohada y la cabeza sobre una almohada). En todas las poses, el profesor puede animarte a cubrir partes de tu cuerpo con una manta para un efecto reconfortante.

Accesorios

Espera utilizar una variedad de accesorios en una clase de yoga restaurativo. Los maestros pueden indicarte que uses almohadas, almohadones, mantas, bloques, sillas y correas para lograr las poses. Estos elementos permiten que el cuerpo se estire y se relaje con apoyo. La instructora de yoga restaurativo Claudia Cummins hace hincapié en la importancia de contar con amplios apoyos a la mano: "En las poses restaurativas, la distancia entre el cielo y el infierno puede ser tan poco como media pulgada". Por ejemplo, cuando se practica savasana en decúbito lateral, donde una pierna está recta y la otra pierna se dobla en un ángulo de 90 grados cruzando el cuerpo, un cojín o una almohada deben estar por debajo de la rodilla doblada de modo que esté tan alta como la cadera del mismo lado.

Consideraciones

El yoga restaurativo no significa necesariamente que te mantengas libre de problemas durante tu práctica. Debido a la sensación de falta de forma y estar inmóvil, una amplia gama de emociones subyacentes en ti pueden emerger. Pranksy hace hincapié en que los estudiantes pueden sentirse vulnerables durante los períodos de tiempo durante su práctica restaurativa y recomienda confortar el cuerpo poniendo los pies contra una pared o colocando una almohada sobre los ojos.

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Escrito por clarissa adkins | Traducido por jorge de leon polanco