Yoga y problemas urinarios

De acuerdo con el Yoga Journal, orinar es un acto reflejo. La vejiga muestra su necesidad de liberarse, lo que causa que el esfínter urinario se relaje. Esto permite que los músculos en las paredes de la vejiga se contraigan para que el cuerpo pueda orinar. Una forma de ayudar a aliviar los problemas urinarios es mejorar la acción voluntaria del esfínter urinario. Ciertas poses de yoga pueden ayudar a aumentar la conciencia y el control en el esfínter urinario y en el piso pélvico.

Pose de la silla

Comienza con la pose de montaña o Tadasana parándote derecho, juntando tus pies y bien puestos en el piso con tus brazos en los costados. Mete un poco tu cintura, con los hombros un poco recogidos hacia la espalda. Respira, dobla tus rodillas en la posición de la silla. Asegúrate de que tus piernas y rodillas hagan presión. Alínea tu columna y tu tronco para que el centro superior de tu cabeza esté alineado con el centro de tu suelo pélvico. Inhala levantando tus brazos, con tus palmas apuntando entre sí, después exhala doblándote y tocando tus dedos. Esta pose te ayuda a alinear tu cuerpo con la región pélvica.

Contracción del esfínter urinario

A partir de la pose de la silla, entrelaza tus dedos, después mueve tus palmas hacia arriba apuntando al techo y con tus brazos rectos. Respira varias veces profundamente con tu tronco apuntando hacia arriba, después comienza a doblarte profundamente, aflojando tu espalda y abriendo la parte baja de la columna. Ahora comienza a girar la pelvis hacia atrás. Cuida los abdominales bajos, los cuales se encuentran encima del hueso pélvico. Contrae el esfínter urinario como si detuvieras el flujo de orina. Haz esto durante varios segundos mientras respiras y te relajas. Repite varias veces para controlar el esfínter urinario.

Poses para crear fuerza

El Yoga Journal sugiere varias poses para crear fuerza en la región del suelo pélvico, las cuales pueden ayudar a varios problemas urinarios. La pose de guirnalda se puede hacer simplemente agachándote con tus pies en el piso a aproximadamente 3 pies de separación, el coxis entre metido y las manos en posición para rezar. Crea fuerza contrayendo los músculos del suelo pélvico con cada exhalación y liberándolos con cada inhalación. Intenta esta técnica mientras también haces la pose del gato vaca. Quédate en posición en la superficie con ambas manos y rodillas en el piso asegurándote que las manos estén directamente debajo de los hombros y las rodillas debajo de la cadera. Arquea tu espalda y tira la cabeza cuando exhales contrayendo los músculos pélvicos, liberando la caída del estómago y levantando la cabeza al inhalar.

Equilibrio pélvico

Haz poses para equilibrar el suelo pélvico y liberar los músculos rígidos y fortalecer los débiles. Recuéstate sobre tu espalda y doblando tus rodillas poniendo un bloque de yoga entre tus muslos. Inhala y, mientras exhalas aprieta tus muslos y tus rodillas juntas levantando el suelo pélvico y la cadera del piso. Inhala y libéralos en el piso sin soltar el bloque. Repite esta secuencia ocho veces.

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Escrito por alena bowers | Traducido por karen angelica malagon espinosa