Yoga para mejorar la circulación

La circulación se mejora por medio de las "bombas prana", según el terapeuta de yoga Gary Kraftsow. Prana es tu fuerza vital y a través de la utilización del pranayama, técnica de respiración del yoga, mientras mantienes una pose, puedes aumentar la circulación a través de la columna vertebral, las glándulas y órganos. Para este propósito, en lugar de aprender técnicas de respiración avanzadas o difíciles, simplemente respira plena y profundamente, mientras estés en una pose para mejorar tu circulación.

La postura con las piernas en la pared


Postura de las piernas en la pared.

Esta postura invertida utiliza la gravedad para estimular la circulación sanguínea. Comienza en una posición sentada en el piso junto a una pared con las piernas paralelas a ella. En un solo movimiento, gira tu cuerpo para que tus piernas estén encima de la pared y la parte superior del cuerpo esté relajado en el piso. Permanece en esta posición durante unos 15 minutos y sal de ella rodando suavemente hacia un lado.

Postura del camello


Pose del camello.

La postura del camello aumenta la circulación sanguínea abriendo tu pecho y hombros, y estirando tu cuello. Para empezar ponte de rodillas y presiona las palmas de las manos en los glúteos. Mueve la pelvis hacia adelante e inclina tu cabeza hacia atrás. Pasa un par de segundos para acostumbrarte al intenso estiramiento en los muslos. Cuando estés listo, estira tu brazo derecho hacia atrás y agarra tu talón derecho. Haz lo mismo en el lado izquierdo. Empuja la pelvis hacia delante curvando toda la columna vertebral. Relaja la cabeza hacia atrás y mantén la postura durante 30 segundos. Sal de esta postura con cuidado, descansa y repítela dos veces.

Urdhva Dhanurasana


Postura de la rueda.

Esta postura, a menudo conocida como postura del arco hacia arriba o postura de la rueda, abrirá la parte delantera de tu cuerpo y mejorará la circulación sanguínea saludable. Acuéstate sobre tu espalda y dobla las rodillas. Coloca las plantas de tus pies al mismo ancho de las caderas, cerca de los glúteos. Dobla los codos y coloca las manos en el piso, junto a tus oídos con los dedos apuntando hacia los hombros. Levanta los glúteos del piso. Presiona con las manos y levanta la cabeza y los hombros del piso. Tómate un momento para descansar la coronilla de tu cabeza en el piso. Cuando estés listo, presiona hacia abajo con las manos y estira los brazos mientras levantas tu cabeza del suelo. Si eres principiante, usar una bola de yoga te hará entrar en esta postura mucho más fácilmente. Mantén la posición durante unos 10 segundos, descansa y repite dos veces.

Parada de hombros con apoyo


Parada de hombros.

La parada de hombros permite que la sangre fluya sin esfuerzo. Mientras estás acostado sobre tu espalda, dobla las rodillas y levanta los pies y glúteos del piso colocando tus manos en la parte baja de la espalda para apoyarte. Mantén los brazos y los codos en el piso y levanta las piernas hacia arriba. Trae tu pecho hasta la barbilla y respira normalmente en esta posición durante un máximo de un minuto.

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Escrito por grace wathen | Traducido por maria del rocio canales