El yoga, ¿aumenta la altura?

Si no estás satisfecho con tu altura, culpa a tus padres. Luego, párate frente a un espejo y observa tu propia contribución a tu baja estatura. Advierte una inclinación hacia adelante, hombros caídos, un cuello encorvado y una pelvis inclinada. Ahora, párate erguido y tal vez ganes algunas pulgadas instantáneamente. Aún así, advertirás lo difícil que es mantener esa postura porque estás tan acostumbrado a estar encorvado. El yoga no puede cambiar tus genes, pero puede enseñarte a tener una postura correcta y hacer que sea natural.

Tu altura

Tu altura está determinada por tus genes, a menos que tengas alguna enfermedad o deficiencia nutricional que pueda atrofiar tu crecimiento. Tus huesos están genéticamente programados para crecer hasta un cierto punto y luego detenerse, y el yoga no puede cambiar eso. Nada puede hacerlo, excepto algunos tipos de cirugía, pero son muy dolorosas y requieren un largo tiempo de recuperación. Por lo tanto, se las suele reservar para aquellos casos donde hay una deformidad de los huesos.

Altura versus postura

Aunque no suele ser posible aumentar la altura de tu esqueleto, otros factores contribuyen a la apariencia de altura. Puedes mejorar tu postura y alineación para que puedas parecer más alto, llevando tu cuerpo a su altura máxima. Por ejemplo, si te sientas detrás de un escritorio todo el día y luego vas a tu casa y te sientas en el sofá toda la noche, probablemente hayas desarrollado una ligera curvatura de la columna vertebral y tus hombros estén redondeados. Los huesos no están necesariamente deformados, pero los músculos que te mantienen erecto se han vuelto laxos y estirados a tal punto que tu cuerpo asume naturalmente esa posición porque se ha vuelto cómoda para ti. Incluso cuando te paras, probablemente retengas esa postura, haciéndote parecer más bajo de lo que eres. El yoga puede ayudar a revertir este proceso para que puedas volver a ganar tu altura real.

Postura y altura

El alargamiento de la columna vertebral y una buena postura son el núcleo del yoga. Incluso en la posición de la montaña, donde simplemente te paras con tus manos a tus lados, estás activamente levantando la parte superior de tu cabeza hacia el techo y presionando las plantas de tus pies contra el suelo. Esto ayuda a estirar tu columna vertebral y hace que te sientas cómodo con la postura erguida. Las posturas invertidas pueden descomprimir tus vértebras del mismo modo que las tablas de inversión. La mayoría de las posturas, o asanas, refuerzan una buena postura a través del movimiento y la respiración. Las vinyasas vigorosas y las posturas de fuerza te ayudan a fortalecer los músculos que mantienen a tu cuerpo en la posición natural.

El yoga y la alineación

Cuando haz tenido una mala postura por un tiempo, probablemente hayas adoptado malos hábitos. Por ejemplo, pararte con tus caderas ladeadas y el peso de tu cuerpo en un pie, o inclinar tu pelvis hacia adelante cuando caminas. Estos hábitos se originan con la mala postura y pueden disminuir visualmente tu altura. Practicar yoga regularmente ayuda a alinear tus hombros, cadera, pelvis y cabeza. Además, te enseña cómo moverte dentro del rango de movimiento natural de tu cuerpo. Tu cuerpo se vuelve más fuerte, flexible y ágil. Descubrirás que a medida que mejora tu alineación y estiras tu columna vertebral, tu postura también mejorará. Sentirás que te paras más erguido, con ambos pies firmemente apoyados sobre el suelo. No sólo te verás más alto, sino que también desarrollarás la gracia del movimiento que viene con un cuerpo tonificado.

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Escrito por angela brady | Traducido por azul benito