Whit Lasseter: De adicto a atleta

Whit Lasseter: De adicto a atleta

Whit Lasseter es la imagen del buen estado físico: una esculpida entrenadora personal y madre de dos, copropietaria de un estudio de ejercicio en Tampa, Florida y competidora top en su grupo de edad en la mayoría de los eventos de carreras a los que entra. Pero es difícil saber lo que se esconde en el pasado.

Tocar fondo

Es difícil creer que Lasseter pasó mucho tiempo de sus 20 adicta a las drogas (especialmente el crack y éxtasis), pasó cuatro temporadas en centros de rehabilitación y fue arrestada cuatro veces por delitos relacionados a las drogas.

El punto más bajo llegó en el 2006 cuando se despertó en la unidad de cuidado intensivo de un hospital después de sobrevivir una sobredosis accidental, su tercera. Con tubos saliendo de su cuerpo y sus padres frustrados junto a su cama, prometió cambiar.

El año siguiente, comenzó a ejercitar y correr con un esfuerzo medio. Al llegar el 2009 estaba registrando más millas que Forrest Gump, compitiendo en medias maratones y maratones, junto con carreras más cortas, virtualmente cada fin de semana.

"En la preparatoria tenía mucha energía y la utilizaba para las cosas incorrectas", dice Lasseter. "Buscaba algo que me hiciera feliz y utilizaba las drogas para llenar ese vacío. Tuve suerte y pide encontrar otra salida para cambiar mi vida".

La transformación

Esculpiéndose a sí misma en una atleta esbelta y poderosa, Lasseter se volvió irreconocible de sus fotografías de arrestos en que se encontraba hinchada. Ha modelado y trabajado en eventos como embajadora de marca para varios productos relacionados al ejercicio.

Durante los días oscuros de Lasseter, sus padres ayudaron a cuidar a su hijo e hija (ahora 16 y 12 respectivamente).

"Mi mamá lloraba hasta quedarse dormida", dijo Lasseter. "Los hice pasar por un infierno y tengo suerte de que se hayan quedado a mi lado".

Hace tres años, amigos y conocidos comenzaron a pedirle consejos de entrenamiento a Lasseter. Ella desarrolló un programa que ahora llama Tampa CrossBoot, el cual combina un entrenamiento cruzado con sesiones estilo escuela militar.

Lasseter se ha convertido en una fuerza en ese creciente segmento de los deportes de resistencia, descubriendo que es la plataforma perfecta para mostrar sus talentos tanto para correr como para el entrenamiento cruzado.

Durante un período de 24 horas en diciembre, completó un evento Tough Mudder en Sarasota y un Goruck Challenge, una prueba de resistencia de 11 horas que dura toda la noche y fue diseñada por los Green Beret veteranos. Lasseter y sus 30 colegas llevaron mochilas pesadas con ladrillos y viajaron más de 20 millas alrededor de Tampa, completando extenuantes tareas indicadas por su cuadro militar.

Metas nobles

Hoy en día Lasseter se encuentra tan cómoda con su transformación física que se ha convertido en una competidora regular en una maraton 5K con uso de prendas de vestir opcional en un resort nudista cerca de Tampa, siendo la primera mujer en terminar en 2010 y 2011.

Este año espera calificar para la Boston Marathon por segunda vez y también completar un duatlón de gran distancia (112 millas en bicicleta, 26,2 millas corriendo).

Lasseter no se escapa de su problemático pasado, confiando en que motivará a otras personas en situaciones similares.

"No me molesta compartir mi historia porque quiero que las personas sepan que si yo pude pasar de ese lugar oscuro a donde me encuentro ahora entonces cualquiera puede hacerlo", dice. "No importa dónde estés ni lo que estés haciendo, puedes cambiar si tomas la decisión de hacerlo".

Foto: Photo courtesy Whit Lasseter

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Escrito por pete williams
Traducido por ana grasso