Vómitos crónicos y pérdida de peso

Escrito por Sarah Harding
Perder peso por vómitos no es saludable.
Dougal Waters/Digital Vision/Getty Images

Los vómitos crónicos tienen varias causas posibles, cada una con diferentes características. Algunas enfermedades de curso rápido, como la gripe, pueden causar vómitos persistentes que resultan en la pérdida de peso. Otros problemas de más larga duración, como la bulimia o el desorden de vómitos cíclicos, pueden persistir casi a diario por muchos meses o incluso años. Un profesional de la salud puede hacer un diagnóstico correcto para ayudar al paciente a conseguir su tratamiento.

Importancia

Lo que define una enfermedad o un síntoma como crónico puede variar de una institución a otra. En general, los episodios recurrentes de vómitos que persisten más allá de algunos días sugieren un problema crónico. Un simple caso de intoxicación por alimentos o una gripe no hacen que los vómitos sean persistentes ni crónicos. Es posible perder peso por estos casos cortos y a veces graves de vómitos.

Cuando se producen vómitos, pasan y regresan varias veces en el curso de días, semanas o meses, entonces es probable que el individuo tenga vómitos crónicos. No es probable que el diagnóstico pueda hacerse sólo por examinar la frecuencia de los vómitos y la cantidad de peso perdido. Será necesario examinar los síntomas adicionales que acompañan al vómito.

Tipos

El síndrome del vómito cíclico es una condición rara que afecta a los niños que están entre el tercero y el séptimo grado, explica MayoClinic.com. La National Digestive Diseases Information Clearinghouse señala que esta enfermedad ya no es sólo un problema pediátrico debido a que puede afectar a personas de todas las edades. Se caracteriza por náuseas severas y vómitos con ocasionales migrañas y pérdida de peso que se consideran crónicos o persistentes. Otros tipos de vómitos crónicos incluyen las migrañas abdominales, las enfermedades gastrointestinales y la bulimia.

Síntomas

En todos los casos de vómitos crónicos un individuo puede perder peso. Los síntomas de cada causa de vómitos varían, algunos sólo levemente. Los vómitos cíclicos presentan cuatro fases. Comienzan sin síntomas y siguen con indicios de vómito inminente, como dolor abdominal o náuseas. Existe la posibilidad de que el vómito sobrevenga de repente, la cual es la tercera fase de esta enfermedad, explica la National Digestive Diseases Information Clearinghouse. La duración de esta fase varía de un individuo a otro. Puede durar varias horas o hasta días. A continuación de esta fase, el individuo comenzará a sentirse mejor, con regreso de su apetito y desaparición de las náuseas y los vómitos.

Son muchas las enfermedades gastrointestinales que provocan náuseas y vómitos. Hasta que la enfermedad es identificada y tratada el vómito persistirá. Algunos ejemplos incluyen la constipación frecuente, la acidez, las úlceras, las infecciones de diferentes partes del tracto gastrointestinal y las enfermedades inflamatorias del intestino. Los síntomas de cada una de estas afecciones varían enormemente pudiendo presentar diarrea persistente, dolor abdominal, sangrado rectal y sangre en las heces.

La bulimia es fácil de diferenciar de otras causas de vómito crónico. Se caracteriza por regulares atracones de comida seguidos por conductas inapropiadas para eliminar esa comida, entre las cuales se pueden incluir los vómitos. HelpGuide.org explica que este comportamiento es cíclico y ocurre cuando el individuo siente remordimiento por los atracones o se siente incómodo por una imagen corporal distorsionada. En ocasiones, la bulimia no se trata tanto del peso sino más bien de ejercer el control.

Consideraciones sobre la pérdida de peso

Cada vez que un individuo vomita puede perder algo de peso. Esto debe ser a corto plazo y no tener riesgos importantes para la salud. Con las enfermedades que provocan vómitos crónicos, el individuo tiene un gran riesgo de complicaciones para su salud asociadas con la pérdida de peso. Primero, el peso que se pierde inicialmente es a menudo de agua. El resultado de perder demasiada agua es la deshidratación. Los efectos de esta última incluyen reducción de la micción, boca seca, letargo y oscurecimiento debajo de los ojos. Con el tiempo la deshidratación puede volverse más severa y provocar una caída general de las funciones del organismo y la necesidad de atención médica de emergencia, incluyendo la aplicación de fluidos intravenosos.

Los vómitos persistentes, como en el síndrome del vómito cíclico o en la bulimia, pueden resultar en la desnutrición del cuerpo. Cuando los alimentos son consumidos pero eliminados, el cuerpo no recibe todos los nutrientes esenciales. Aún cuando el individuo no sienta hambre al sufrir un episodio de vómitos y recuperarse, el organismo a menudo necesita combustible.

Tratamiento

Tratar los vómitos crónicos es el primer paso para mejorar la pérdida de peso. Debe hacerse primero un diagnóstico apropiado, lo cual puede requerir varias pruebas si la causa es algún problema gastrointestinal, como una infección o una úlcera. El vómito cíclico se trata con medicamentos de prescripción que controlan las posibles causas, incluyendo antidepresivos y analgésicos, según sostiene MayoClinic.com.

Las enfermedades gastrointestinales pueden tener una gran variedad de tratamientos, desde esteroides para reducir la inflamación hasta antibióticos para eliminar una infección e incluso cambios dietarios para reducir los brotes, explica la National Digestive Diseases Information Clearinghouse. El tratamiento primario para la bulimia, según indica HealthGuide.org, es la terapia con un profesional especializado de la salud mental. El primer paso para mejorar esta condición es romper los hábitos no saludables de alimentación y luego cambiar la imagen negativa de sí mismo que posee el individuo creando nuevos patrones de pensamiento y resolviendo los problemas emocionales subyacentes.