Vitaminas en el pan

El pan ha sido durante mucho tiempo parte de la dieta humana, por ejemplo, el pan sin levadura se consumió hace más de 12.000 años y el pan formó un elemento básico en la antigua Grecia, Egipto y en las dietas de los romanos. El pan aporta nutrientes esenciales, incluyendo carbohidratos para la energía, así como minerales, como el selenio y el hierro, necesarios para la salud del tejido. El consumo de pan también aumenta el consumo de varios nutrientes esenciales, aunque los diferentes tipos de pan difieren en su contenido de vitaminas específicas.

Tiamina

Añadir pan en tu dieta ayuda a consumir más tiamina o vitamina B-1. La tiamina, junto con las otras siete vitaminas del complejo B, mantiene la salud del hígado, apoya tu metabolismo y promueve una piel saludable. También es compatible con el sistema inmunológico y ayuda a tu cuerpo a combatir el estrés fisiológico. Los panes de centeno, blanco, de trigo entero y francés, proporcionan entre 0,2 y 0,3 mg de tiamina por porción de 2 onzas (57 g), una parte importante de los 1,1 y 1,2 miligramos diarios que el Instituto de Medicina recomienda para mujeres y hombres, respectivamente.

Niacina

El pan también te proporciona niacina, también llamada vitamina B-3. Al igual que la tiamina, ayuda a tu cuerpo a combatir el estrés y la niacina desempeña un papel en la producción de hormonas anti-estrés. También te ayuda a sintetizar las hormonas sexuales y es compatible con tu sistema circulatorio. El pan blanco y francés son ricos en niacina. Una porción de 2 onzas (57 g) de cualquier pan te proporciona 2,7 miligramos de niacina, el 19 y 17% de la ingesta diaria recomendada de niacina para mujeres y hombres, respectivamente. El pan integral contiene un poco menos de niacina, 2,5 miligramos por porción, mientras que el pan de centeno ofrece 2,2 miligramos por porción.

Ácido fólico

El pan también viene cargado con vitamina B-9 o ácido fólico. Tal vez más conocido por su importancia durante el embarazo, el ácido fólico ayuda a reducir los defectos de nacimiento neuronales que se pueden desarrollar después de la concepción. El ácido fólico en tu dieta también ayuda a sintetizar nuevo ADN, un proceso importante para el crecimiento de nuevas células y también es compatible con la salud mental. El pan francés es uno de los más altos de ácido fólico, con 130 mg por porción de 2 onzas (57 g), mientras que el pan blanco y el de centeno cada uno proporcionan entre 80 y 90 microgramos por porción, o poco menos de una cuarta parte de los 400 microgramos de ácido fólico que necesitas diariamente. El pan integral es más bajo en ácido fólico, con 24 microgramos por porción.

Vitamina E

El pan integral proporciona una cantidad significativa de vitamina E, que ayuda a producir glóbulos rojos, un proceso continuo esencial para el transporte de oxígeno adecuado. También funciona como un potente antioxidante, lo que significa que evita o corrige el daño oxidativo, lo cual contribuyen a la artritis, cáncer y otras enfermedades crónicas. Cada porción de 2 onzas (57 g) de pan de trigo integral contiene 1,5 miligramos, o 10% de la ingesta diaria recomendada de vitamina E. El pan de centeno, blanco y francés sólo proporcionan pequeñas cantidades de vitamina E.

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Escrito por sylvie tremblay, msc | Traducido por mayra cabrera