Vitaminas y minerales que puedes obtener del tomate

Si bien muchos consideran que el tomate es una verdura, técnicamente se trata de una fruta. La mejor descripción de los tomates es que son diversos, con respecto a su color, sabor, uso y nutrientes. Los tomates pueden ser rojos, naranja, amarillos, verde o púrpura. Son ingredientes comunes en una variedad de platos como salsas, estofados, ensaladas y guarniciones. Añaden sabor a muchas comidas y a la vez aportan a tu cuerpo numerosos nutrientes.

Vitamina C para tus células

El ácido ascórbico --más comúnmente conocido como vitamina C-- es una vitamina soluble en agua que juega un rol esencial en el metabolismo mineral y en las funciones celulares. La vitamina C actúa como antioxidante y previene que las células sufran daño oxidativo. También es importante para una función pulmonar adecuada y para la inmunidad. Una taza de tomates uva aporta 20 miligramos de vitamina C, lo que constituye el 27 y 33 por ciento del requerimiento diario para hombres y mujeres adultos, respectivamente. Los tomates uva tienen bajo contenido de calorías, son dulces y son una combinación perfecto para los refrigerios saludables.

Vitamina A para la visión

La vitamina A es una vitamina soluble en grasa que resulta vital para la visión y el desarrollo celular. La vitamina A engloba tres componentes preformados presentes in productos animales denominados retinoides. Las plantas contienen carotenoides, que son un grupo de compuestos que el cuerpo puede convertir en retinoides. Un tomate mediano contiene aproximadamente 1025 IUs, o unidades internacionales, de vitamina A, lo que constituye al menos un tercio de la recomendación diaria para adultos. Condimentar una ensalada o sándwich con un tomate es una gran manera de incorporar este alimento rico en nutrientes.

El potasio es bueno en muchos sentidos

El potasio es un electrolito y un mineral esencial para que el cuerpo funcione normalmente. Ayuda al crecimiento de las células y los tejidos, a la comunicación entre nervios y músculos y al equilibrio del agua. El potasio además juega un rol en el movimiento de nutrientes y desechos hacia y fuera de las células. Los tomates y sus derivados se consideran muy buenas fuentes de potasio. Una porción de media taza de salsa de tomate aporta 405 miligramos de potasio, lo que constituye apenas meno del 10 por ciento del requerimiento diario de un adulto. Un cuarto de taza de pasta de tomate aporta 665 miligramos de potasio, o 14 por ciento del requerimiento diario.

Otros nutrientes

Los tomates son buena fuente de muchos otros nutrientes, en particular de vitamina K y manganeso. La vitamina K es importante para la formación ósea y la coagulación sanguínea. El manganeso es un oligoelemento y un mineral y se requiere en pequeñas cantidades pero es esencial para el metabolismo, la formación de tejidos y la reproducción. Un tomate mediano aporta de 5 a 10 por ciento de los requerimientos diarios de un adulto para estos nutrientes.

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Escrito por tricia psota | Traducido por eliana caruso