Vitaminas para mejorar la salud del sistema nervioso central

El sistema nervioso central incluye el cerebro, el tallo cerebral y la médula espinal y es la infraestructura principal de la comunicación eléctrica en el cuerpo.

El sistema nervioso central incluye el cerebro, el tallo cerebral y la médula espinal y es la infraestructura principal de la comunicación eléctrica en el cuerpo.

El sistema nervioso central incluye el cerebro, el tallo cerebral y la médula espinal y es la infraestructura principal de la comunicación eléctrica en el cuerpo. Se requiere una variedad de nutrientes para el desarrollo neurológico formal y el funcionamiento saludable. Las deficiencias de ciertas vitaminas resultan en una cognición y memoria reducidas, desequilibrios químicos, daño oxidativo, humor alterado e incluso encogimiento del cerebro.

Vitamina A

La vitamina A, o retinol, es necesaria para el desarrollo normal del sistema nervioso central y es esencial para una visión saludable. En 1998, los investigadores del Salk Institute for Biological Studies encontraron que la vitamina A también promueve un mayor aprendizaje y mejora la memoria a corto plazo. Descubrieron que la vitamina A afecta directamente las células cerebrales, o neuronas, en el hipocampo, una zona del cerebro asociada con el aprendizaje y la memoria. El beta caroteno, que se encuentra en las naranjas y los vegetales carnosos, es convertida en retinol dentro del cuerpo.

Ácido fólico

El ácido fólico, o vitamina B9, también es esencial para el desarrollo del sistema nervioso central, en especial durante las etapas embrionarias. Según “Human Biochemistry and Disease", el suplemento de ácido fólico durante el embarazo reduce significativamente los riesgos de defectos en el tubo neural, como la espina bífida. Específicamente, el ácido fólico es necesario para sintetizar y reparar el ADN, que es especialmente importante durante los períodos de división y crecimiento rápido de las células. El ácido fólico también es un antioxidante, que protege los vasos sanguíneos que nutren el sistema nervioso central del daños oxidativo. Además, el ácido fólico elimina la homocisteína del torrente sanguíneo, lo que reduce los riesgos de arteriosclerosis y apoplejías.

Vitamina B12

La vitamina B12 cumple un papel esencial en el mantenimiento de ciertas funciones del sistema nervioso central, como la cognición y la memoria a corto plazo. La vitamina B12 es necesaria para la producción de mielina, que forma una capa protectora alrededor de las neuronas y aumenta la eficiencia por la cual las señales cerebrales van a los músculos y las glándulas. También protege al cerebro contra la atrofia y el encogimiento relacionados con el envejecimiento, y los síntomas de deficiencia son muy similares a los de la enfermedad de Alzheimer, como se informa en "Harrison's Principles of Internal Medicine". Los suplementos de ácido fólico pueden ocultar los síntomas de deficiencia de B12.

Vitamina E

La vitamina E también es importante para prevenir el inicio de la demencia relacionada con el envejecimiento, como el Alzheimer, principalmente reduciendo el estrés oxidativo en el cerebro. Como un poderoso antioxidante, la vitamina E elimina los radicales libres, que son los subproductos perjudiciales de las reacciones de oxidación. Un estudio holandés publicado en una edición de 2010 de “Archives of Neurology", descubrió que consumir alimentos ricos en vitamina E demoraban el inicio de la demencia relacionada con la edad en dos tercios de las personas estudiadas.

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Escrito por owen bond | Traducido por maria eugenia gonzalez