Vitaminas anti-ansiedad

La investigación ha demostrado que cuando ciertas vitaminas específicas son deficientes, pueden ser una causa que contribuya a la ansiedad, así como a los síntomas relacionados, incluyendo depresión. Por la misma razón, estas vitaminas pueden ser eficaces en el tratamiento de la ansiedad o revertirla en algunos individuos, que pueden o no tener deficiencia de estas vitaminas. Las vitaminas más estudiadas en relación con la ansiedad incluyen a las vitaminas del complejo B y a las vitaminas D, C y E.

Complejo B

Las vitaminas del complejo B son esenciales para la fabricación y control de los neurotransmisores asociados con la ansiedad y la depresión. Las vitaminas B-12, B-6 y el ácido fólico son algunas de las vitaminas del complejo B más comúnmente deficientes. En general, tomar una vitamina del complejo B que incluya 100 miligramos de todas las principales vitaminas B puede ser útil en la lucha contra la ansiedad y los síntomas relacionados. Un estudio de 2011 publicado en “Human Psychopharmacology” ("Psicofarmacología humana") puso a prueba el papel de una vitamina del complejo B de gran potencial en la reducción de la ansiedad y el estrés asociados con el lugar de trabajo. Después de 12 semanas, los pacientes tratados con la vitamina del complejo B reportaron niveles significativamente más bajos de estrés personal, ansiedad y depresión.

Vitamina D

Casi la mitad de la población del norte de Estados Unidos puede tener deficiencia de vitamina D. Esta deficiencia es reconocida como causante de la depresión y la ansiedad, entre muchos otros problemas de salud. Un estudio de 2004 publicado en "Neuroreport" (“Neuroreporte”) encontró que los ratones que carecen del gen receptor de la vitamina D aumentaron su susceptibilidad a la ansiedad. De igual forma, otro estudio de 2011 publicado en la “International Journal of Adolescent Medicine and Health” ("Revista internacional de medicina y salud del adolescente") reporta una relación entre la deficiencia de vitamina D y factores pro-suicidas, como la ansiedad, la psicosis y la depresión.

Vitaminas C y E

Tanto la vitamina C como la vitamina E son potentes antioxidantes que pueden jugar un papel en la reducción de la ansiedad. El University of Maryland Medical Center señala que la vitamina C en dosis de 500 a 3.000 miligramos por día puede ser útil en la reducción de las respuestas del cuerpo al estrés, que es el precursor importante de la ansiedad. Un estudio de 2011 publicado en “Bioscience, Biotechnology and Biochemistry” ("Biociencias, biotecnología y bioquímica") relacionó la deficiencia dietética de la vitamina E con una mayor ansiedad en ratas. Debido a que muchos estadounidenses tienen relativos bajos niveles de vitamina E, este hallazgo puede ser importante.

Fuentes del complejo vitamina-B

Buenas fuentes dietéticas de vitaminas del complejo B son el pescado, las aves de corral, huevos, productos lácteos, verduras de hoja verde y los frijoles. La vitamina D está presente en muy pocas fuentes alimenticias. La fuente más fiable de la vitamina D es producida por el cuerpo en respuesta a la exposición al sol. Si la exposición al sol no se da, los suplementos de vitamina D puede ser inútiles. Las frutas y verduras con los más altos niveles de vitamina C son el melón (cantaloupe), kiwi, piña (pineapple), sandía (watermelon), brócoli, coles de Bruselas (brussels sprouts), coliflor (cauliflower), tomates, pimientos verdes y rojos (green and red peppers), espinacas, verduras de hoja verde y calabaza de invierno. La vitamina E está presente en cantidades significativas en el hígado, huevos, almendras, nueces, semillas de girasol, aguacate (avocado), batatas, vegetales de hojas verdes oscuras y batatas.

Más galerías de fotos



Escrito por clay mcnight | Traducido por tere colín