La vitamina E para la piel propensa al acné

La vitamina E desempeña un papel importante en el cuerpo, defendiendo a las células de los radicales libres y ayudando a la producción de glóbulos rojos. Aunque al momento de la publicación de este artículo no existen pruebas, actualmente se llevan a cabo investigaciones sobre el papel que desempeña la vitamina E en la prevención de las enfermedades cardíacas, el cáncer y los accidentes cerebrovasculares. Como se trata de una vitamina ampliamente beneficiosa, la vitamina E siempre se ha asociado con el cuidado de la piel. Se comercializa como una cura para el acné, pero su efectividad puede ser limitada.

Oral

Los estudios han demostrado que los suplementos de vitamina E de administración oral pueden ayudar a aliviar el acné, pero no del modo que tú piensas. Un estudio publicado en 2006 en "Clinical and Experimental Dermatology", en el que se analizó la sangre de 100 pacientes con acné, determinó que tenían bajos niveles de vitamina A y E; de hecho, mientras más bajos eran los niveles de vitamina A, más graves era el problema de acné. Los suplementos que contaban con ambas vitaminas mejoraron el acné, así que se puede suponer que la deficiencia de vitamina E desempeña un papel importante en el desarrollo del acné. Un suplemento podría aliviar la deficiencia, eliminando la condición que permite los brotes de acné. Sin embargo, se desconoce si los resultados hubiesen sido los mismos ante la ausencia de la vitamina A.

Tópica

La vitamina E suele ser un ingrediente de lociones y jabones humectantes. Las propiedades antioxidantes pueden brindar protección contra los danos por el sol y las arrugas, pero no existe evidencia de que puedan aliviar el acné. De hecho, debido a que la vitamina E es un aceite, la aplicación tópica en una piel propensa al acné en realidad podría agravar la situación. El uso tópico de vitamina E generalmente se reserva para personas con piel muy seca.

Dosis

Según MedlinePlus, los adultos necesitan unos 15 mg de vitamina E por día. La frase "más es mejor" no se aplica en este caso, ya que las dosis altas (que superan unas 20 veces la cantidad recomendada) pueden ponerte en riesgo de muerte. Las dosis varían según la persona y pueden ser más altas para embarazadas y madres en período de lactancia. Las dosis para los niños dependen de la edad y los hombres pueden necesitar apenas un poco más que las mujeres. Consulta a tu médico sobre la dosis adecuada en tu caso.

Alimentos

En lugar de recurrir a un suplemento, amplía tu dieta para incluir alimentos ricos en vitamina E. Por suerte, estos alimentos forman parte de una dieta balanceada, así que se obtendrán los beneficios de una amplia variedad de nutrientes. Los vegetales de hojas verdes y los espárragos (asparagus) contienen vitamina E y lo mismo ocurre con los frutos secos (nuts), las semillas y el germen de trigo (wheat germ), presente en los panes integrales. Las olivas y el aceite de oliva son grasas saludables para el corazón que contienen vitamina E y los aceites vegetales son una alternativa más económica para obtener este nutriente.

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Escrito por angela brady | Traducido por valeria d'ambrosio