Vitamina D para la enfermedad de hígado graso

La vitamina D es conocida como la "vitamina del sol" debido a que tu cuerpo requiere de la luz solar para sintetizar los nutrientes. De acuerdo con la edición de septiembre de 2010 de "Digestive Diseases and Sciences", la deficiencia de vitamina D es universal entre los pacientes con enfermedad hepática crónica. Aunque un hígado graso no necesariamente es peligroso, hay algunas sugerencias de que los suplementos de vitamina D y exposición a la luz solar pueden ayudar a prevenir su progresión a una enfermedad hepática más grave.

Enfermedad de hígado graso

Según un informe de los investigadores en la edición de julio de 2008 de "Journal of Hepatology", puedes tener la enfermedad de hígado graso y no ser consciente de ello porque los síntomas se presentan sólo en los casos avanzados. Hay dos tipos: alcohólicos y no alcohólicos. La enfermedad de hígado graso no alcohólica o NAFLD (por sus siglas en inglés) es causada por la obesidad, la diabetes y los niveles altos de colesterol y se caracteriza por la acumulación de grasa en el hígado, que en la mayoría de los casos no es dañina. En algunos casos, la NAFLD puede conducir a la cirrosis hepática y el daño irreparable; sin embargo, la cirrosis se asocia más con la enfermedad de hígado graso alcohólico, también conocida como AFLD (por sus siglas en inglés).

Síntomas

La página web UCSF Medical Center explica que estudios están en marcha para determinar cómo la NAFLD progresa a cirrosis y que se produce en aproximadamente el 20 por ciento de los casos. El hígado graso no alcohólico generalmente aparece como una anomalía en las pruebas de función hepática en personas que de otra manera se sienten bien. La incidencia está aumentando junto con las crecientes tasas de obesidad y, si eres obeso y tienes más de 50 años, puede beneficiarte hacerte una prueba. Generalmente, los síntomas no se manifiestan hasta que la cirrosis se ha establecido. Estos incluyen fatiga, confusión, retención de líquidos en el abdomen o las piernas y el paso de heces negras y alquitranadas sugiere una hemorragia interna.

Estudios en animales

El número de diciembre de 2010 del “Journal of Hepatology” informó que la esteatohepatitis no alcohólica, o NASH (por sus siglas en inglés), es una forma grave de hígado graso no alcohólico que pueda transformarse en cirrosis. Para investigar el efecto de la vitamina D en su avance, los investigadores indujeron cuatro grupos de ratas para desarrollar NASH a través de dietas poco saludables. Dos grupos sirvieron como controles para seis y 12 semanas, y dos fueron tratados con fototerapia y los suplementos de vitamina D para las seis y 12 semanas. Los investigadores encontraron que tanto la suplementación como la fototerapia protegen contra la NASH, aunque los mecanismos por los cuales proporcionan protección difieren.

Estudios en humanos

Los investigadores informan en la edición de septiembre de 2007 de “Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Disease” que se corre un riesgo adicional de desarrollar NAFLD si no recibes suficiente luz solar. Los investigadores compararon los niveles séricos en invierno de la vitamina D en los pacientes con NAFLD diagnosticada con los de controles sanos emparejados por edad, sexo e índice de masa corporal. A pesar de que ser obeso y mayor de 50 años se conocen como factores de riesgo NAFLD, los investigadores descubrieron que los pacientes con NAFLD también tenían niveles significativamente más bajos de vitamina D que en los controles y que, mientras menores eran sus niveles, más grave era la enfermedad del hígado.

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Escrito por tanya louise coad | Traducido por verónica sánchez fang