La vinculación afectiva madre-infante y sus efectos en el desarrollo

El vínculo entre madre e hijo es una primera lección para el desarrollo social y emocional. La falta de vinculación al inicio de la vida puede tener efectos a corto y largo plazo. El primer lazo social de un bebé es su madre, y este vínculo sirve como prototipo para futuras relaciones, señala la doctora Miriam Spinner, consultora psiquiátrica. Un apego saludable también sienta las bases para el desarrollo emocional, conductual, cognitivo y del lenguaje.

Vinculación madre-infante

La maternidad no es instintiva, sino que es un conjunto de conductas y sentimientos. La vinculación a menudo sucede de forma orgánica conforme el cuidador se hace cargo de un niño. El tiempo que pasan juntos es un factor que lleva a la formación del vínculo entre madre e hijo. Sostener al bebé, tocarlo al cambiarle los pañales o jugar, hacer contacto visual, sonreír, besar y abrazar al bebé, todo esto contribuye a la liberación de neuroquímicos en el cerebro asociados con el apego, como señala el Dr. Bruce Perry de la Child Trauma Academy.

Lo que el bebé aprende

Las interacciones tempranas demuestran señales sociales y contribuyen al desarrollo de una autoestima saludable y un sentimiento de seguridad. Conforme los bebés crecen, responden a estas señales sociales imitando expresiones y respondiendo con vocalizaciones. El apego materno temprano funciona como una base para el desarrollo social y emocional. Así surge la capacidad para formar y mantener relaciones. El bebé aprende a dar y recibir amor, y mostrar empatía y preocupación por los demás.

Falta de apego

Los científicos han observado que los monos bebés dejados con una madre artificial muestran signos de desesperación, de acuerdo con el sitio web Kids Health. Una falta de apego puede entorpecer el desarrollo social y emocional. Los niños que no tienen un apego seguro pueden mostrar aflicción emocional en la adultez. La agresión, depresión, el desapego emocional y la falta de control de impulsos se han asociado con alteraciones del vínculo madre-infante. La falta de apego debido a negligencia o abuso puede producir retrasos motores, cognitivos y del lenguaje, señala el Dr. Perry.

Obstáculos para el apego

La vinculación madre-infante no es instantánea. Requiere tiempo para desarrollarse, habiendo muchos factores que pueden interferir. Los bebés en cuidado intensivo pueden ser separados de sus madres por horas, días, incluso semanas. Las madres que sufren depresión posparto, enfermedades mentales o estrés financiero o doméstico podrían encontrar más difícil establecer un vínculo con su hijo. Los padres adoptivos podrían estar ausentes en las primeras semanas o meses de la vida de un niño. El tiempo crucial para la vinculación es dentro de los primeros tres años de vida, en los que el cerebro crecerá el 90 por ciento de su tamaño adulto y preparará la estructura para el futuro desarrollo cognitivo, emocional y fisiológico. Las madres y otros cuidadores preocupados por la vinculación madre-infante deben hablar con su doctor para obtener ayuda.

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Escrito por alice drinkworth | Traducido por alejandro cardiel