Cómo viajar en avión si sufres de neumonía

Viajar en avión puede ser peligroso o riesgoso para personas que sufren de ciertas enfermedades o afecciones físicas, pero además, esas condiciones pueden generar problemas de salud en el resto de los pasajeros que comparten el avión con el paciente afectado. Si estás enfermo, trata de posponer tu viaje; no sólo porque será positivo para ti, sino para no complicar la salud de los demás.

Neumonía

La neumonía es una infección grave y potencialmente mortal que ocurre en los pulmones. A menudo comienza con el virus del resfrío común que provoca la acumulación de mucosidad en los pulmones, pero también se puede contraer por medio de bacterias u hongos. Es importante que los médicos sepan qué tipo de neumonía sufre el paciente para elegir los tratamientos con medicamentos adecuados. La tos es el síntoma típico que acompaña a la infección, además de fiebre, escalofríos y dificultad para respirar. La tos no siempre indica que la enfermedad subyacente es neumonía, pero en el caso de que sí lo sea, será necesario tratarla. Los antibióticos son el método de tratamiento más común y los médicos suelen aconsejar a los pacientes que permanezcan en sus viviendas, descansen y beban mucha agua. A menudo después de tomar la medicación durante dos o tres días, el paciente comienza a sentirse mejor, pero tardará semanas o meses para recuperarse de la neumonía por completo.

Peligros

Los profesionales médicos recomiendan posponer los viajes aéreos si una persona sufre de ciertas enfermedades, ya que los cambios en la presión de aire en la cabina y los niveles reducidos de oxígeno pueden provocar consecuencias graves. Las enfermedades incluyen infecciones auditivas, fracturas óseas, EPOC, anginas y neumonía, en algunos casos. La Aerospace Medical Association (Asociación Médica Aeroespacial) recomienda que las personas que sufren de neumonía, tuberculosis u otras infecciones pulmonares no deberían volar hasta que sean capaces de controlar el estrés y el proceso de recuperación esté avanzado para evitar contagiar al resto de los pasajeros

Contagio

En determinadas circunstancias, la neumonía puede ser contagiosa, como en el caso de la neumonía viral, que no se trata con antibióticos, sólo se debe esperar a que la afección desaparezca de forma natural después de un período de tiempo. La neumonía bacteriana, para la cual debes tomar antibióticos, en general no es contagiosa después del inicio del tratamiento. Otras formas de esta afección, que no son bacterianas ni virales, también pueden ser contagiosas. Los gérmenes que liberan los pacientes con neumonía no responsables de que otra persona contraiga la afección, sino que pueden causar infecciones en el tracto respiratorio superior de quienes los inhalan.

Aerolíneas

Las aerolíneas estadounidenses están autorizadas a no permitir que una persona que esté muy enferma viaje, pero no existen pautas específicas sobre el significado de "muy enferma". De hecho, algunas compañías aéreas cobrarán una sanción significativa por cancelar el viaje si deciden no volar por razones de enfermedad. Otras retiran la sanción si presentas un certificado médico; y también hay empresas que no cobran ninguna multa. Lo ideal es consultar las políticas de cada aerolínea antes de viajar; pero no con demasiada anticipación, porque pueden cambiar en cualquier momento.

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Escrito por maria plotczyk | Traducido por vanesa sedeño