Cómo no verse intimidado por el gimnasio

Superar la ansiedad que provoca el gimnasio y los clubes de salud

La mayoría de los empleados de los gimnasios te ayudará a familiarizarte con él y despejarán tus dudas, así que no dejes que la falta de familiaridad te detenga.

Los espacios abiertos pueden ser intimidantes, puede que sientas que las máquinas de cardio están demasiado cerca y, por supuesto, los agresivos vendedores pueden alejar a cualquiera.

— Cindy Whitmarsh, experta en nutrición y ejercicio con base en San Diego

Para algunos, la parte más difícil de ejercitar no es el cardio, las prensas de piernas o incluso las clases de bicicleta fija, es entrar al gimnasio. Puede que las personas crean que los clubes de salud están llenos de cuerpos como el del increíble Hulk y de modelos sonrientes, rodeados por pesas y máquinas de aspecto siniestro. En otras palabras, el gimnasio puede ser intimidante. Pero no dejes que te detenga. Cinco expertos del ejercicio ofrecen sugerencias para entender mejor y disfrutar del gimnasio y convertirlo en una parte agradable de tu programa de ejercicio.

¿Dónde comenzar?

La atmósfera del gimnasio puede contribuir a la intimidación.

"Los espacios abiertos pueden ser intimidantes, puede que sientas que las máquinas de cardio están demasiado cerca y, por supuesto, los agresivos vendedores pueden alejar a cualquiera", dice Cindy Whitmarsh, una experta en nutrición y ejercicio con base en San Diego.

Jackie Warner, entrenadora de celebridades y dueña de un gimnasio en Beverly Hills, añade que la falta de familiaridad con el equipamiento y la "etiqueta de gimnasio" puede alejar a muchas personas de los clubes de salud. Pero un buen personal y reglas bien establecidas para el club pueden aliviar estas preocupaciones.

"Si alguien no sabe cómo operar una pieza de equipamiento, necesita preguntarle al personal de entrenamiento. Ellos siempre deberían estar dispuestos a ayudar. Y si no lo hacen, abandona el gimnasio inmediatamente", dijo Warner. "Además necesitas estar dispuesto a acercarte a alguien y preguntarle si puede introducirte. Deberían estar más que dispuestos a hacerlo. Si no lo hacen, están rompiendo con la etiqueta del gimnasio".

La forma de las cosas

Una de las mayores causas de la intimidación en el gimnasio es la errónea creencia de que todos ya se encuentran en forma.

"Muchos de mis clientes han dicho que "no están lo suficientemente en forma como para ir al gimnasio", dijo Karyn M. Gallivan, entrenadora personal e instructora en Human Performance y ciencias del deporte en Tennessee State University. "Cuando las personas no están en forma, especialmente cuando tienen sobrepeso, se sienten cohibidos".

La verdad es que nadie es perfecto. Y todos se encuentran en el gimnasio por la misma razón; para mejorar.

El mercadeo de la mayoría de los gimnasios y clubes de salud suele perpetuar la noción de que son para quienes se encuentran en forma y son hermosos. Casi nunca ves personas con sobrepeso sudando para perder una o dos libras en las publicidades de los gimnasios. Usualmente tienen abdominales bien definidos y son reinas de belleza talle 0".

"Las personas hermosas siempre venden. Y con raras excepciones, que es lo que verás en las publicidades; verás el ideal. La mayoría de las personas, sin importar qué tanto lo intenten, no serán como el ideal, y lo saben", dijo Gregory Florez, el dueño de una compañía consultora de ejercicio y entrenamiento y vocero para el American Council on Exercise.

Pero las cosas están cambiando a medida que la industria reconoce la necesidad de dirigirse a otro tipo de clientes. Eso es lo que ha liderado el surgimiento de clubes que apuntan a grupos específicos. Curves, por ejemplo, se enfoca en las necesidades de las mujeres que van al gimnasio. Y el aumento en el número de gimnasios pequeños tipo boutique, como los estudios de Pilates y yoga, son prueba de la necesidad de diferentes tipos de gimnasios.

Superarlo

Aunque la intimidación puede afectar a cualquier persona que no se encuentre en forma o tenga sobrepeso, los expertos dicen que las mujeres, particularmente las que tienen más de 40 años, son las que tienen más posibilidades de temer ir al gimnasio. Eso, dice Gallivan, puede rastrearse hasta el concepto erróneo de que los gimnasios son el dominio de las personas musculosas y perfectas.

Warner aclara que muchas mujeres no participaron en el tipo de deportes de equipo escolares que requerían ejercicio en el gimnasio. Los hombres, dice, están más familiarizados con la atmósfera y la experiencia de estar en un gimnasio.

Quienes no están familiarizados con los mecanismos del gimnasio deberían considerar invertir en un entrenador personal, incluso si es sólo por unas pocas sesiones. Pero asegúrate de saber cuáles son tus metas y de aclarárselas a tu entrenador. Además asegúrate de que el entrenador sepa que también quieres poder trabajar por tu cuenta.

Whitmarsh dice que ejercitar con un amigo o en grupo también ayuda a ciertas personas a ganar confianza en el gimnasio. Y es otra manera de motivarte a presentarte para tu ejercicio.

Aunque, el consejo número 1 en la lista de la mayoría de los expertos es "No temas pedir ayuda".

Trent David, un entrenador personal en Gold's Gym en Hollywood, California, dice que constantemente le recuerda a las personas que cada miembro del gimnasio está enfocado en sus propias metas y ejercicio.

Los gimnasios tienen todos los tipos de personas; jóvenes, mayores, con sobrepeso, hombres y mujeres.

"Todos en el gimnasio se encuentran en la misma situación, y no todos son físicoculturistas de 20 años", dijo David. "Ir al gimnasio por primera vez es como el primer día de escuela. Puede que no te guste, puede que parezca extraño y muchas personas lo odian. Pero lo superas y te acostumbras".

Con eso en mente, puedes comenzar a superar tu intimidación. Y un día pronto, te encontrarás en el gimnasio sintiéndote como en casa, preguntándote porqué estabas tan ansioso.

Foto: Jupiterimages/Comstock/Getty Images

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Escrito por frank trejo
Traducido por ana grasso