Las ventajas de verificar los latidos del corazón de un bebé

Verificar la frecuencia cardíaca fetal da pistas importantes sobre la salud de un bebé antes de que nazca y de su bienestar. Ya a las 6 semanas de embarazo, la evaluación de los latidos del corazón del feto puede ayudar a los médicos a determinar si existen posibles problemas con el embarazo. Más adelante en el embarazo, el control de la frecuencia cardíaca ayuda a descubrir problemas en la placenta, el cordón umbilical, o en el propio corazón.

Evaluación temprana en el embarazo

Verificar la frecuencia cardíaca fetal ayuda a evaluar la salud del embarazo. La frecuencia cardíaca fetal temprana debe estar entre los 90 a los 110 latidos por minuto (LPM), un latido cardíaco menor a 90 LPM puede indicar que el feto no es viable, según el Dr. Joseph Woo , autor de "Obstetric Ultrasound". A las 8 o 9 semanas de embarazo, el corazón debe estar latiendo desde 140 a 170 LPM. Cualquier variación de la norma podría significar que el embarazo no se está desarrollando normalmente. Una ecografía es otra manera de comprobar si se escuchan los latidos del corazón durante el embarazo, mientras que también evalúa el período de embarazo. A las 6 semanas, un polo fetal, la parte que primero se ve en el desarrollo del embrión, debe ser visto en el útero a través de la ecografía, el polo fetal medirá alrededor de 5 mm en las 6 semanas y media y se deberá detectar un latido cardíaco. Si no se detecta ningún latido del corazón en este punto, el embarazo probablemente no sea viable.

Evaluar el desarrollo del corazón

Al comienzo del segundo trimestre, la frecuencia cardíaca fetal late aproximadamente desde 120 a 160 LPM. Un latido irregular o uno que sea demasiado rápido o demasiado lento (llamado arritmias o disritmias), pueden indicar una enfermedad cardíaca congénita o una enfermedad cardíaca que esté presente desde la concepción, de acuerdo con University of California Fetal Treatment Center. Esto puede conducir a insuficiencia cardíaca o incluso a la muerte dentro del útero. Cerca de las 14 semanas, las cuatro cámaras del corazón se pueden visualizar en una ecografía especializada conocida como la ecocardiografía, de acuerdo con Diploma in Fetal Medicine Series. En este punto, se pueden comprobar anormalidades cardíacas como agujeros entre las cámaras, o vasos estrechados o incorrectamente dispuestos si se escuchan arritmias o disritmias. Esta información puede ayudar a determinar la necesidad de intervenciones para corregir o tratar la condición, si es posible.

Detección de sufrimiento fetal

El latido del corazón fetal se comprueba en cada visita al médico para asegurarse de que el corazón esté latiendo de 110 a 160 LPM. Una variación de la norma podría indicar que el feto está en peligro. Una caída en el ritmo de los latidos del corazón se pueden escuchar si el cordón umbilical se comprime, por lo general debido a que el bebé se enreda en él, o por la falta de oxígeno transmitido a través de la placenta. Una frecuencia cardíaca inferior a 110 LPM durante más de unos pocos minutos puede ser motivo para considerar un parto prematuro, de acuerdo con el Brigham and Women’s Hospital. Durante el parto, muchos médicos supervisan a los bebés de forma continua a través de un monitor fetal, para controlar signos que indicarían que el bebé se está estresando durante el parto. La disminución de la frecuencia cardíaca durante las contracciones son comunes, pero si la frecuencia cardíaca cae demasiado y se recupera muy lentamente, podrá solicitarse un parto de urgencia. Mientras que la frecuencia cardíaca fetal se levanta cuando el feto está activo, debería bajar a una línea de base que está dentro del rango normal cuando el feto está quieto. Una taquicardia sostenida (ritmo cardíaco acelerado) de más de 170 LPM puede indicar sufrimiento fetal y la necesidad de un parto inmediato.

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Escrito por sharon perkins | Traducido por priscila caminer