Ventajas y desventajas de la leche de soya

Si eres alérgico a los productos lácteos, intolerante a la lactosa o simplemente no te apetece el sabor de la leche de vaca, toma leche de soya como una alternativa comparable. Por lo general, tiene una vida útil más larga que la leche de vaca y algunos tipos de leche de soya envasada se puede almacenar a temperatura ambiente durante meses, lo que ayuda a eliminar el desperdicio causado ​​por el deterioro de los alimentos. La leche de soya también tiene varias ventajas nutricionales, aunque algunas variedades de leche de soya contienen azúcar, que puede representar un riesgo para la salud.

Proteínas de alta calidad

Incluye leche de soya en tu dieta como fuente de proteína. A diferencia de la mayoría de las proteínas de origen vegetal, que contienen algunos, pero no todos los aminoácidos que necesitas, la soya contiene los nueve aminoácidos esenciales. Tu cuerpo convierte estos aminoácidos en nuevas proteínas, incluyendo anticuerpos esenciales para la función del sistema inmunológico, las proteínas estructurales que sostienen los tejidos entre sí, y las enzimas que ayudan a las células a producir energía. Cada taza de leche de soya natural sin azúcar proporciona 7 gramos de proteína.

Calcio y hierro

Beber leche de soya también ayuda a incrementar el calcio y el hierro. Tu cuerpo se basa en el calcio de tu dieta para mantener el tejido óseo denso y fuerte. Sin ella, tu cuerpo se basa en tus huesos como fuente de calcio, lo que reduce con el tiempo la densidad ósea. Una taza de leche de soya natural sin azúcar cuenta con un contenido de calcio de 299 miligramos, que aporta el 30 por ciento de tu ingesta de calcio diaria recomendada. El hierro de la leche de soya ayuda a que funcionen correctamente los vasos sanguíneos, ayudando a asegurar que todos los tejidos de todo el cuerpo reciben el oxígeno que necesitan. Cada porción de leche de soya proporciona 1,1 miligramos de hierro, el 14 y 6 por ciento de la ingesta diaria recomendada de hierro para los hombres y mujeres, respectivamente.

Riboflavina y vitamina B-12

La leche de soya también ayuda a que consumas vitaminas del complejo B y sirve como una fuente especialmente rica de la riboflavina o vitamina B-2 y la vitamina B-12. Obtener suficiente vitamina B-12 en tu dieta ayuda a que tus células produzcan ADN, ayuda en la función de los glóbulos rojos y también mantiene los nervios sanos. Una porción de leche de soya proporciona 3 microgramos de vitamina B-12, más que los 2,4 microgramos que necesitas cada día. La riboflavina en la leche de soya ayuda a las células a producir energía, y también protege a tu ADN del daño. Beber una taza de leche de soya aumenta tu riboflavina por 0,51 miligramos, el 39 por ciento de la ingesta diaria recomendada para hombres y 46 por ciento para las mujeres.

Desventajas: separar la realidad de la ficción

No te abstengas de incluir la leche de soya en tu dieta por temor hacia la soya, University of Maryland Medical Center señala que los alimentos de soya son seguros para la mayoría de la gente. Las excepciones son aquellos que tienen alergias a la soya y los pacientes con cáncer de mama reciente. Dado que los productos de soya, como la leche de soya, contienen químicos similares en estructura al estrógeno, una dieta rica en soya podría suponer un riesgo para la salud si has tenido recientemente cáncer de mama, que a veces es sensible al estrógeno. Como resultado, se necesita más investigación para determinar la seguridad de la soya después del cáncer de mama. Sin embargo, algunos tipos de leche de soya tienen una mayor desventaja nutricional debido a su contenido de azúcar añadido. Los azúcares agregados aumentan sus calorías sin aportar valor nutricional, y aumentan tu riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Selecciona leche de soya sin azúcar para reducir al mínimo el azúcar añadido, que contiene sólo 1 gramo de azúcares naturales y sin azúcar añadido. Las leches de soya de sabor de chocolate y vainilla, en cambio, contienen 18 y 6 gramos de azúcar por porción, respectivamente.

Más galerías de fotos



Escrito por sylvie tremblay, msc | Traducido por mayra cabrera