Usos de la miel para los tratamientos faciales

Durante cientos de años, la miel ha sido conocida por sus efectos medicinales y se ha utilizado para limpiar y suavizar la piel. Su cualidades antisépticas y humectantes la convierten en un tratamiento facial natural. Se puede usar en forma segura en todos los tipos de piel, sin embargo, en los casos excepcionales en la que este producto la irrita, puede deberse a una alergia y no debes aplicarla. La miel cruda es la que se debe usar en los tratamientos faciales porque la pasteurización y el calor alteran muchas de sus propiedades curativas.

Limpieza y tratamiento del acné

La miel cruda contiene propiedades antibacteriales y fungicidas que pueden ayudar a curar incluso las heridas más graves de la piel. De acuerdo al Dr. Robert Frykberg, jefe de pediatría en el Veteran Affairs Medical Center en Phoenix,los productos para curar heridas hechos con miel han tratado exitosamente las úlceras diabéticas en la piel. La miel reacciona levemente con el agua para formar pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno, que es un antiséptico suave. Esto ayuda a reparar la piel dañada más rápidamente y destruye las bacterias que causan acné en la piel. Para realizarte una limpieza con miel humedece el rostro y masajea una pequeña cantidad de la misma sobre el cutis, enfocándote en las zonas grasas y problemáticas. Espera unos minutos antes de enjuagarte con agua tibia.

Exfoliación y renovación

Exfolia y renueva la piel con una cucharadita de miel. Esta contiene pequeñas cantidades de ácido glucónico y otros alfa hidroxiácidos. Estos ácidos suaves ayudan a eliminar las células muertas de la piel y estimulan la circulación para obtener una tez más radiante y brillante. También disminuyen el aceite de la piel, afirman los poros y reducen las arrugas y las imperfecciones. Simplemente debes masajear la miel en la piel, dejarla durante unos minutos y lavarla con agua tibia. Para la piel propensa al acné, usa una cucharadita de miel con media cucharadita de canela como un exfoliante y un limpiador facial. La canela le agrega propiedades antibacteriales a este tratamiento facial natural.

Tratamiento humectante

Los azúcares naturales en la miel la convierten en un humectante, lo que significa que atrae y retiene el agua. La miel también contiene aminoácidos que humectan la piel. Usa una marcarilla de miel para equilibrar la piel seca o grasa y mantener su humedad natural. Aplica una o dos cucharaditas sobre el rostro y el cuello y láva con agua tibia después de 15 o 30 minutos para realizarte un tratamiento facial sencillo. La miel también puede tratar el eccema, la picazón o los parches inflamados en la piel.

Tratamiento antioxidante

La miel cruda contiene numerosos antioxidantes que pueden revertir el daño causado por los radicales libres, las toxinas, el envejecimiento, la contaminación y la exposición al sol. También contiene polen y propóleo que usan las abejas para hacer los panales. Ambos ingredientes tienen grandes cantidades de antioxidantes, enzimas y vitaminas. Estos nutrientes ayudan a reducir las líneas, las arrugas, las manchas por el sol y las imperfecciones para promover el crecimiento de un tejido nuevo. Si usas la miel cruda como un limpiador, un exfoliante o una mascarilla facial le brindan a la piel un tratamiento antioxidante estimulante.

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Escrito por noreen kassem | Traducido por alejandra prego